14 de octubre 2022 - 00:00

La oposición republicana prepara ya una revancha cruel

Washington - Confiados en salir victoriosos de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, los republicanos preparan sus prioridades legislativas para el nuevo Congreso, que incluyen ajustes de cuentas con los demócratas.

El partido del expresidente Donald Trump ha tenido que contemplar, impotente y desde las bancas de la oposición, a su recalcitrante líder defenderse durante años de investigaciones penales y parlamentarias.

Pero los republicanos esperan retomar el control de la Cámara de Representantes en noviembre, y planean vengarse de los enemigos de Trump en el Congreso, la Casa Blanca y la fuerza pública con sus propias investigaciones.

Uno de los principales blancos podría ser el propio Joe Biden, de acuerdo con la congresista republicana Nancy Mace, quien ha confirmado que existen voces que militan por iniciar un proceso de destitución del presidente en 2023.

“Creo que hay presiones sobre los republicanos para que lo llevan a cabo y lo voten”, dijo a la cadena NBC en septiembre. “Creo que eso es lo que algunos están considerando”.

La prioridad del Comité de Investigación de la Cámara de Representantes sin embargo consistirá en intensificar el escrutinio al hijo del presidente, Hunter Biden, cuyos negocios ya son investigados por el FBI.

Entre otras investigaciones previstas se encuentran el manejo por la Casa Blanca del retiro de las tropas estadounidenses de Afganistán, la inmigración ilegal en la frontera con México y los orígenes del coronavirus.

El secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, a cargo de la inmigración, es uno de los principales objetivos del partido opositor.

También han prometido investigar a Anthony Fauci, quien fuera el principal asesor médico de Joe Biden sobre las vacunas contra el covid-19, las mascarillas obligatorias y otros temas de salud relacionados con la pandemia.

La batalla por los 100 escaños del Senado, actualmente dividido en partes iguales, ha sido descrita como un “tiro al aire” por el líder republicano Mitch McConnell. Pero una ganancia de tan solo seis asientos entregaría al “Grand Old Party”, como se conoce a los republicanos, el control de la Cámara, allanando el camino para dos años de intenso enfrentamiento con la administración Biden.

Los líderes del partido se han negado hasta ahora a respaldar públicamente el proceso de destitución, pero han prometido “realizar una rigurosa supervisión para frenar los abusos de poder y la corrupción gubernamental”, entre otras prioridades políticas reveladas en las últimas semanas de la campaña.

“Los republicanos en la Cámara han puesto sobre aviso a la administración de Biden con más de 500 solicitudes de información y documentos”, según su comunicado.

Varios congresistas republicanos y figuras de la administración Trump han desafiado las citaciones a comparecer en investigaciones lideradas por los demócratas, incluyendo la del asalto al Capitolio de 2021. Sin embargo, eso no les impidió que prometieran obligar a comparecer a los demócratas sobre sus tomas de decisiones.

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