28 de octubre 2011 - 00:00

La OTAN se va de Libia, pero quedan las armas

Nueva York - El Consejo de Seguridad de la ONU canceló ayer su autorización para la operación militar de la OTAN en Libia, que se prolongó durante siete meses y que llevó al derrocamiento y la muerte del líder libio Muamar el Gadafi.

La medida de poner fin al mandato se produjo pese a una petición del Gobierno interino de Libia al Consejo de Seguridad de esperar hasta que el Consejo Nacional de Transición (CNT) tomara la decisión de si quería que la OTAN ayudara a proteger sus fronteras.

El Consejo de Seguridad, de quince miembros (cinco permanentes: EE.UU., Reino Unido, Francia, Rusia y China, y diez rotativos), aprobó por unanimidad la resolución que puso fin al mandato que establecía una zona de exclusión aérea sobre Libia y permitía la presencia de tropas militares extranjeras, incluidas las de la OTAN, para usar «todas las medidas necesarias para proteger a los civiles».

La resolución señala que la autorización de la ONU para las operaciones extranjeras en Libia expirará a las 23.59 hora local libia del 31 de octubre.

La embajadora estadounidense ante la ONU, Susan Rice, dio la bienvenida a la decisión del Consejo, que, según diplomáticos del organismo, estuvo duramente dividido por la intervención de la OTAN en una guerra civil que se prolongó mucho más de lo que esperaban o querían los países occidentales. «Esto cierra lo que creo la historia juzgará como un orgulloso capítulo en la historia y la experiencia del Consejo de Seguridad, que actuó con rapidez y eficacia para evitar una masacre en Bengasi y otras partes del este, para proteger con eficacia a los civiles», dijo Rice.

En tanto, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, dijo que la alianza pondrá fin el lunes a su misión de combate, y añadió que no espera que la organización tenga un papel importante en la Libia de posguerra. «Si se nos solicita podemos ayudar al nuevo Gobierno de Libia en la transición hacia la democracia, por ejemplo con una reforma del sector de defensa y seguridad, pero no esperaría nuevas tareas más allá de eso», explicó.

En tanto, el embajador ruso ante el organismo, Vitaly Churkin, quien acusó repetidamente a la OTAN de sobrepasar su mandato de la ONU para proteger a los civiles, también recibió con beneplácito el final de la intervención militar extranjera en Libia.

Aunque la resolución no se refiere específicamente a la OTAN, el mandato legal de la alianza para llevar a cabo los ataques aéreos que permitieron a las fuerzas rebeldes libias derrotar a las tropas de Gadafi fue suministrado por la Resolución 1973, aprobada en marzo.

El CNT anunció oficialmente la liberación de Libia el 23 de octubre, días después de la captura y muerte de Gadafi.

El embajador interino de Libia ante Naciones Unidas, Ibrahim Dabbashi, pidió al consejo el miércoles esperar antes de terminar el mandato. Dabbashi dijo que el Gobierno de Libia necesita tiempo para evaluar la situación de seguridad en su país y su capacidad para vigilar sus fronteras.

Un funcionario de la OTAN en Bruselas dijo que los Estados miembro de la alianza eran libres de entregar ayuda adicional a la seguridad de Libia de forma individual.

La resolución no levantará el embargo de armas y otras sanciones de la ONU sobre Libia, que han estado en vigor durante medio año. En la resolución se dejó en claro que las armas eran un problema, expresando «preocupación por la proliferación de armas en Libia y su potencial impacto en la paz y seguridad regional».

Agencia Reuters

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