19 de noviembre 2012 - 00:00

La violencia derrama a la turística Florianópolis

Dilma Rousseff
Dilma Rousseff
Florianópolis - La Iglesia Católica canceló misas en Florianópolis, principal centro turístico del sur de Brasil, debido a la oleada de ataques ejecutados por criminales que ordenaron un virtual toque de queda en uno de los balnearios más visitados, además, por turistas sudamericanos.

Visitantes llegados de varios estados brasileños para el fin de semana largo que

comenzó el jueves evitaron los paseos nocturnos. La grave situación se asemeja a

la que vive San Pablo desde hace varias semanas e inquieta al Gobierno de Dilma Rousseff.

El Santuario Sagrado Corazón de Jesús, en Playa de los Ingleses, que es una de las zonas turísticas más concurridas de Florianópolis, anunció la suspensión de los cultos religiosos en un comunicado en el que expresó el temor a los atentados y pidió «que Dios nos bendiga y proteja».

Además fue suspendido el Cerco de Jericó, un ritual que se celebra durante 8 días cada año en el Santuario Sagrado Corazón al que se acercan miles de fieles de diversas barriadas de Florianópolis y otras localidades del estado de Santa Catarina.

El párroco Mario José Raimonde recordó que dos autobuses fueron incendiados en el barrio desde el lunes pasado y uno de los siniestros ocurrió a pocos metros del templo.

«El problema pudo haber sido mayor pero no lo fue porque el ómnibus estaba estacionado del otro lado de la calle de la iglesia, si hubiera sido de nuestro lado se hubiera cortado la energía (la llamas consumieron el tendido eléctrico) y habría sido una situación de pánico generalizado; imagine 2.000 personas enfrentando una situación de ese tipo» durante una misa, explicó.

«Las autoridades dicen que las cosas están norma-lizándose pero lo que nosotros vemos es que la gente tiene mucho miedo, es cierto que tenemos que ser cuidadosos (para no sembrar histeria) pero también debe-mos tener objetividad y ver, que en los hechos, el escenario no es nada tranquilo», acotó el religioso.

Precisamente en el mismo barrio Playa de los Ingleses, ubicado frente al mar en la zona norte de Florianópolis, delincuentes dispararon al menos ocho tiros contra una sede de la Policía Militarizada de Santa Catarina a las 22.45 horas del sábado, en un nuevo atentado atribuido, en principio, al Primer Grupo Catarinenses (PGC), una banda cuyos cabecillas están presos en cárceles de ese estado.

Otro ataque aparentemente del PGC ocurrió a las 5 de ayer cuando desconocidos balearon el presidio de Araranguá, en el sur catarinense, mientras a las 23.30 del sábado otro grupo incendió un vehículo del Gobierno en Barra do Aririú, en la localidad de Palhoca.

Desde el lunes pasado la banda PGC, y posiblemente otros grupos delictivos que sacaron provecho del caos imperante y la incapacidad de respuesta policial, lanzaron más de 60 acciones que incluyeron ataques a comisarías y quema de ómnibus por lo que la terminal de Canasvieiras cuenta con una guardia reforzada y algunos buses circulan con escolta armada oficial.

Agencia ANSA y Ámbito Financiero

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