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Las confusas cartas de Netanyahu
La apertura por parte de Netanyahu de una división pública con su aliado de coalición pareció ser un intento por minimizar cualquier consecuencia diplomática en momentos en que Israel intenta persuadir a las potencias mundiales de que aumenten las sanciones contra Irán por sus actividades nucleares, gran prioridad de la diplomacia hebrea.
En una carta dirigida a la jefa de Política Exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton, Lieberman acusó al presidente palestino, Mahmud Abás, de «actuar para minar los intentos para renovar el proceso de paz».
Lieberman instó a los palestinos a realizar elecciones aplazadas durante mucho tiempo para elegir un liderazgo «nuevo, legítimo, ojalá realista», que pueda «traer avances con Israel».
Abás fue elegido en 2005 y su mandato original expiró en 2009. Sin embargo, los planes para nuevas elecciones se han pospuesto regularmente debido a un profundo cisma en la política palestina.
Quiebre
En 2006, el grupo islamista Hamás se impuso sorpresivamente en los comicios legislativos, lo que dio lugar a un quiebre violento que dejó a ese grupo a cargo de la Franja de Gaza y a Al Fatah, nacionalista laico (al que pertenece el moderado Abás), en el poder en Cisjordania.
Según analistas, si se votara hoy, Hamás vencería con mayor amplitud al desacreditado Al Fatah, lo que a corto plazo complicaría más y no menos las posibilidades de un relanzamiento de las negociaciones.
Lieberman lidera el partido Israel Beitenu (Israel Nuestra Casa), que cuenta con 15 de los 66 escaños que controla la coalición de Netanyahu en el Parlamento de 120 miembros.
«Lo que estaba escrito en la carta del ministro de Relaciones Exteriores no representa correctamente la posición del primer ministro ni la del Gobierno como un todo», aseguró un funcionario de la oficina del premier, quien solicitó mantener su nombre en reserva.
Nabil Abu Rudeina, portavoz del presidente palestino, señaló que el Cuarteto para Medio Oriente (EE.UU., la Unión Europea, Rusia y la ONU) debe pronunciarse sobre la carta porque «incita a matar y a la violencia» y representa una intromisión en los asuntos internos palestinos.
Las negociaciones de paz entre Israel y los palestinos colapsaron poco después de un intento de reinicio en 2010. Los palestinos alegan no poder negociar mientras Israel no detenga por completo e indefinidamente la ampliación de sus colonias en Cisjordania.
Agencias Reuters y EFE, y Ámbito Financiero


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