Festejaba anoche el Gobierno que Siemens hiciera público, a través de una carta dirigida a Julio De Vido, que el arreglo de esa empresa con la Justicia de los Estados Unidos deja sin sospechas todos los negocios hechos por la firma en la Argentina desde 2003, es decir desde la asunción de los presidentes Kirchner. La carta está firmada por el presidente de Siemens Argentina, Enrique Genzone, y le relata al ministro de Planificación lo que se conoce sobre el acuerdo cerrado con la Securitie Exchange Commission y el Departamento de Justicia de los Estados Unidos por violar la ley anticorrupción de ese país. Agrega que eso implica el pago de una multa de u$s 800 millones, de los cuales u$s 500 mil le corresponden a la sucursal argentina tras declararse culpable de violar las normas anticorrupción estadounidenses en el contrato por la provisión de los DNI. La carta deja expreso que «tal reconocimiento deslinda a los proyectos desarrollados por la compañía desde el año 2003 en adelante». Después de esa fecha, el actual Gobierno contrató con Siemens -cuya sede central en Berlín visitó Cristina de Kirchner cuando hacía la campaña electoral de 2007- la construcción de dos usinas eléctricas en las localidades de Timbúes (Santa Fe) y San Pedro (Bs. As.).
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