7 de diciembre 2012 - 00:00

Líquida afuera, seca adentro

Líquida afuera, seca adentro
Al tiempo que la Ciudad se convertía en una «Venecia» austral, liquidez hasta saturar las calles aledañas a la Bolsa: dentro del recinto se desarrolló una rueda en contracción de precios y con una vuelta, a negocios en los niveles mínimos.

El exterior no ofreció tampoco un escenario convidador, salvo el deambular de europeos que ya no saben a qué posibilidad asirse y dejando diferencias de escaso calibre. El Dow Jones mirando de reojo el asunto del «abismo», tampoco encontró motivaciones para salir de la parquedad total.

Llegando al sur, el indicador de San Pablo se afirmó en sus bases previas y sin vocación de mejoras, mientras el Merval local tradujo la súbita falta de demanda: en un sesgo correctivo. Con mínimo en «2.440» puntos, un máximo de «2.378» y para concluir con cierre de «2.450»: que deparó el 0,81% de rebaja. Las diferencias demostraron la pendiente, al verificarse «41» papeles con caídas y solamente «17» con mejoras, con «8» sin cambios.

Resultó una cuarta fecha que se sumió en los niveles mediocres que acompañaron buena parte del ejercicio, dejando entre paréntesis esas ruedas donde se vieron hasta $ 48 millones de negocios en acciones.

Después, un progresivo camino de desaceleración, hasta llegar ayer a un piso de 22 millones de pesos escasos. Ausencia evidente de la fuerza compradora y si bien los perjuicios -sobre precios- no fueron muy notorios: esto se pudo contener por una oferta que ya no intentó colocar cantidad, ante la falta de asimilación.

La demanda inicial de diciembre se fue amesetando, en todas las regiones, hecho que también fue contagiando al desarrollo doméstico. Se presenta un viernes con pronóstico de pesadez, lejos de lo eufórico. A la Bolsa, mojada.

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