12 de febrero 2010 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

  • Respiro, pero no alivio. Ésa fue la sensación que predominó ayer en los brokers tras el anuncio del rescate a Grecia por parte de la Unión Europea. La noticia alejó la posibilidad de que esta complicada economía entre en default, algo que hubiera sido catastrófico para otros socios de la región. Pero genera incertidumbre que no se conozcan los detalles de cómo se implementará la ayuda ni a cuánto ascenderá. Ante este panorama, se especula que muchos inversores podrían aprovechar para salir a mejores precios que hace una semana, antes que aumentar el portafolio de acciones, ya sea de países desarrollados o emergentes. Al menos por unos cuantos meses será difícil que retorne la euforia que se vivió en los mercados durante casi todo 2009. 

  • Algo parecido puede decirse del mercado local. Los bonos comenzaron a recuperarse de las fuertes pérdidas de las últimas semanas, cuando confluyeron la caída de los mercados internacionales con la incertidumbre desatada por la pelea del Gobierno con Martín Redrado y la creación del Fondo del Bicentenario. Pese a la reacción, nadie cree que los bonos vuelvan a los niveles que llegaron a mostrar a principios de diciembre. «Si tenés $ 100 para invertir, pondría $ 20 en títulos públicos, pero no me jugaría más porque el panorama aún es muy incierto», decía ayer un experimentado trader. Los preferidos son los bonos cortos en dólares, que muestran rendimientos cercanos al 14% anual, bastante elevado en relación con el 11,5% que llegaron a mostraron hace un par de meses, con un pico de precios. En el mercado apuestan a que saldrá el canje de deuda, pero aún hay muchas dudas en relación con el formato final que tendrá la transacción. A esta altura, una posibilidad cierta es que el Gobierno desista de colocar el nuevo bono en efectivo por u$s 1.000 millones. La operación se cerraría con un tradicional canje de nueva deuda por los bonos en default. En la Secretaría de Finanzas, por el momento no admiten esta posibilidad y aseguran que se sigue trabajando en completar la documentación exigida por la SEC.

  • La llegada de Mercedes Marcó del Pont al Banco Central provocó un evidente cambio en la manera de intervenir en el mercado cambiario. Contra todos los pronósticos, la orden de la nueva titular de la institución es dejar que la cotización se ubique donde lo determinen la oferta y la demanda del mercado, sin participación de la institución o de otros entes oficiales. Al menos en estos primeros días, y probablemente esto se mantenga así en las próximas semanas; la actuación del Central pasa exclusivamente por los mercados futuros. Con la venta de dólar a futuro, la entidad consiguió calmar cierta demanda de empresas durante el arranque de la semana. La decisión es no desprenderse de reservas por lo menos hasta el arranque de marzo, cuando es relativamente escasa la oferta de divisas. Pero todo cambiaría a partir de mediados del mes próximo, cuando comienzan a ingresar los dólares de la cosecha gruesa. Claro que para ese momento sí volvería a intervenir el Central comprando las divisas excedentes para ganar reservas y al mismo tiempo impedir una baja del tipo de cambio. En todo caso, la duda es si Marcó del Pont, una férrea defensora del tipo de cambio competitivo, se animará a permitir que el dólar baje algunos centavos, al menos para darle cierta volatilidad al mercado cambiario. 

  • Trascendió que la Comisión Nacional de Valores se encuentra en la etapa final para aprobar un instrumento que hace varios años se viene propiciando: el pagaré bursátil. Se tratará de un título ejecutivo similar al cheque diferido, pero cuyo plazo resulta mayor que los 365 días. Tendrá cotización bursátil y podrá ser incluido como activo de respaldo en la emisión de fideicomisos financieros. La intención es darles a las empresas un mecanismo más ágil para conseguir financiamiento de mediano plazo, sin que se requiera de engorrosos trámites como exige la CNV cada vez que una compañía quiere emitir una Obligación Negociable o un Valor de Corto Plazo para financiarse a través del mercado de capitales.
  • Dejá tu comentario