Cuando parecía que todo seguiría viento en popa en Wall Street, aparecieron algunos signos de alarma. En la última hora de negociaciones, el índice Dow Jones salió del terreno positivo y terminó un 0,7% abajo. Arrastró al índice Merval en Buenos Aires, que también cerró en (leve) terreno negativo. Sobresalió en este clima de incertidumbre la solidez de los bonos argentinos. Hubo ganancias de hasta un 1,5%, en especial en los bonos en pesos. Sin embargo, los títulos en dólares estuvieron algo más flojos y cerraron con pérdidas, lo que llevó al riesgo-país a subir hasta los 700 puntos básicos. Los informes de research de los bancos de inversión tanto de Nueva York como en Buenos Aires coinciden en que los cupones PBI continúan siendo una apuesta atractiva. ¿Qué pasará cuando la economía comience a mostrar signos de desaceleración, lo que sucedería tan pronto como en el tercer trimestre? Será difícil que puedan sostener semejante rally, que lo llevó a subir más del 100%.
La Reserva Federal no sólo no tocó las tasas esta semana, sino que además dejó en claro que no piensa tocarlas por un largo período. Seguirán en niveles mínimos, se estima, hasta alrededor del primer semestre de 2011. Luego dependerá del grado de repunte que se observe en economía norteamericana que no termina de levantar, aunque se haya alejado el riesgo de una recaída. La variable a mirar es la tasa de desempleo: «El límite es que vuelva a subir al 10%. Si eso sucede, saldrán con todo a inyectar dólares, a través de la compra de bonos», razonaba un analista de un brokerage house en Manhattan.
La continuidad de tasas a niveles mínimos se hace notar en todos los precios. No sorprende que el oro ya está muy cerca de los u$s 1.300 la onza, que la soja haya subido hasta los u$s 400 o que también hayan repuntado el euro y las monedas emergentes. Todo sirve para protegerse de la depreciación del dólar, afectado por los rendimientos mínimos. Si se mantiene el clima relativamente optimista en relación con los mercados bursátiles, lo más probable es que continúe la declinación del dólar. Si vuelve el clima de temor, entonces el refugio volverán a ser los bonos del Tesoro, lo que le daría impulso a la moneda norteamericana.
La gran noticia para los emergentes por estas horas pasa sin lugar a dudas por la megaemisión de acciones de parte de Petrobras, que superó los u$s 75.000 millones. De ese total serán u$s 45.000 millones de inversores privados, el resto lo ponen organismos estatales. Inácio Lula Da Silva estará hoy en la Bolsa de San Pablo (Bovespa) para realizar la presentación. Todo sucede cuando faltan apenas diez días para las elecciones presidenciales y, en teoría, el país debería atravesar cierta turbulencia. Pero sucede todo lo contrario: entran más dólares que nunca y el Central se comprometió a comprar todo lo que sea necesario para evitar más caídas del tipo de cambio.
Aunque con otra escala, también hay expectativa por emisiones argentinas en el exterior. Por estas horas, las miradas se centran en el road show de la provincia de Buenos Aires en Wall Street. El Gobierno de Daniel Scioli espera conseguir una tasa del 11,5% a cinco años. Está por verse aún el monto, que no bajará de los u$s 500 millones. El Ministerio de Economía, por su parte, prometió la entrega de los bonos surgidos del canje para el segmento minorista para hoy. Y está por verse aún si hay voluntad política para realizar una emisión en el mercado internacional, ya que existen ofertas firmes de bancos de inversión para colocar bonos a cinco años.
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