18 de junio 2010 - 00:00

L’Oreal: crece el escándalo

París - La encarnizada disputa familiar en el imperio francés de la cosmética LOreal alcanzó un nuevo punto culminante, ya que durante meses un empleado doméstico grabó las conversaciones privadas de la principal accionista, Liliane Bettencourt, la mujer más rica de Europa.

Estas grabaciones fueron entregadas a la única hija de Bettencourt, que quiere emplearlas como prueba de la incapacidad mental de su madre, de 87 años.

La revista de noticias Le Point difundió ayer algunos extractos de la transcripción, que transmiten la impresión de que la heredera de LOreal se encuentra al menos muy olvidadiza.

Desde hace tiempo que Bettencourt y su hija libran una cruda batalla. Françoise Bettencourt-Meyers acusa a su madre de no estar en plena posesión de sus facultades mentales y de derrochar el dinero. Por ejemplo, su amigo y fotógrafo François-Marie Banier recibió regalos por un valor de u$s 1.230 millones.

Bettencourt-Meyers acusó al fotógrafo de aprovechar la supuesta senilidad de su madre, pero la propia Bettencourt afirmó que se encuentra en pleno uso de sus facultades y que hizo los regalos voluntariamente.

Recientemente, Françoise intentó sin éxito que su madre fuera puesta bajo tutela. La anciana multimillonaria reside en una mansión señorial en el distinguido suburbio parisino de Neuilly-sur-Seine. Según los últimos datos de la revista estadounidense Forbes, la fortuna de Bettencourt ascendía a u$s 20.000 millones.

Agencia DPA