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Los Castro informan: el auto de Payá iba a velocidad excesiva

«Fueron su falta de atención al control del vehículo, el exceso de velocidad y la incorrecta decisión de aplicar los frenos de manera abrupta en una superficie resbaladiza las causas que determinaron este trágico accidente que costó la vida a dos seres humanos», según se detalla en la evaluación del equipo encargado de la investigación oficial del régimen.
La investigación sobre el accidente continúa y también el proceso de «instrucción penal», aunque la nota oficial no indica si se han presentado cargos o acusación formal contra Ángel Carromero, que desde hace una semana permanece detenido en dependencias policiales de Bayamo, unos 850 kilómetros al este de La Habana.
En choque que se cobró la vida de Payá y líder del Movimiento Cristiano Liberación, y el también cubano Harold Cepero, miembro de ese grupo, ocurrió el domingo 22 de julio a más de 750 kilómetros al este de La Habana. Ambos viajaban en un automóvil alquilado junto a Carromero, un dirigente local de Nuevas Generaciones del conservador Partido Popular de España, y el joven Jens Aron Modig, presidente de la Liga Juvenil Cristianodemócrata (KDU) de Suecia.
El siniestro se produjo en un tramo de la ruta que se encuentra en reparación. Según las autoridades cubanas, esa parte del camino no está pavimentada lo que la convierte en un «terraplén con abundante gravilla, por tanto muy resbaladizo».
En este tipo de casos la velocidad máxima permitida en Cuba es de 60 kilómetros por hora. El informe apunta a que el auto en cuestión circulaba a un promedio de más de 120.
Uno de los peritos del lugar de los hechos sostiene que el conductor frenó de forma abrupta en el tramo, perdió el control del vehículo y éste giró del costado izquierdo durante 63 metros, con la parte frontal hacia la cuneta, hasta impactar un árbol. En los asientos traseros viajaban Payá, que murió en el acto por traumatismo craneoencefálico, y el cubano Harold Cepero que falleció poco después en el hospital Carlos Manuel de Céspedes de Bayamo de una tromboembolia pulmonar derivada de una fractura del fémur. Ninguno de los dos llevaba puesto el cinturón de seguridad.
Carromero -que al igual que el sueco Aron Modig resultó herido levemente- declaró al órgano de instrucción que no recordaba haber visto la señal de obras en la ruta y que no podía precisar a qué velocidad iba, pero intentó disminuirla frenando cuando se percató de que circulaba sobre un tramo pedregroso. Modig, por su parte, estaba dormitando cuando sintió el frenazo y el desplazamiento lateral del vehículo y luego perdió la conciencia, según su declaración.
El código penal cubano establece en su artículo 177 que «el conductor de un vehículo que, infringiendo las leyes o reglamentos del tránsito, cause la muerte a una persona, incurre en sanción de privación de libertad de uno a diez años».
Ofelia Acevedo, la viuda del opositor Oswaldo Payá, dijo por su parte que no acepta el informe oficial del Gobierno por las causas del accidente. «Mientras que no tenga acceso a conversar con Ángel (Carromero) y Aron, los últimos que vieron con vida a mi esposo, a las pruebas periciales y tenga la asesoría de personas independientes del Gobierno cubano, no puedo tener una idea de lo que en realidad sucedió ese día. Tengo que entrevistarme con esos muchachos. Es mi derecho», señaló.
El informe oficial tampoco convenció a Elizardo Sánchez, líder de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, un grupo ilegal pero tolerado por el régimen comunista, que había avalado la tesis de que fue un accidente, aunque dice que hay aspectos por aclarar.
«Hemos tomado nota del informe oficial, pero no nos convence el informe oficial» dijo Sánchez. «Solamente ellos (el español y el sueco) pueden decir lo que ocurrió allí, pero sus declaraciones en Cuba en la manos de la Policía serían sesgadas», dijo Sánchez.
Agencias EFE y AFP

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