10 de abril 2015 - 00:00

Lula da Silva, el “gurú” de Scioli

Lula da Silva recibió ayer a Daniel Scioli en Brasil: charlas, guiños y la invitación para venir a la Argentina antes de las elecciones.
Lula da Silva recibió ayer a Daniel Scioli en Brasil: charlas, guiños y la invitación para venir a la Argentina antes de las elecciones.
 Eufórico, Daniel Scioli desparramó ayer foto y párrafos de la charla que, durante más de dos horas -primero con terceros, luego a solas-, mantuvo en San Pablo con el expresidente de Brasil, Lula da Silva.

"Contá conmigo para lo que necesites, consultame sobre lo que quieras",
lo despidió el líder del PT que, vital y entusiasta, bajó a recibir a la planta baja a Scioli y su comitiva cuando llegaron al edificio del Instituto Lula y luego hizo lo mismo cuando el bonaerense se retiró junto al economista Miguel Bein, el "canciller" silvestre Rafael Follonier, José "Pepe" Scioli y Carlos Peralta, su subsecretario de Relaciones Internacionales.

Lula lo atendió escoltado por Luiz Dulci, multiministro e histórico ladero suyo que se puso, en los tiempos de enfermedad del expresidente, al frente del armado y sostenimiento de la fundación que ahora sirvió como excusa para que Scioli visite a Lula -montado a la fundación Dar- y lo invite para venir a la Argentina a recibir un doctorado honoris causa en la Universidad de La Matanza, lo que podría producirse oportunamente antes de las elecciones.

Scioli cabalga sobre el predestino de que todo lo que ocurre es un indicio -uno más- de que será presidente. La charla con Lula, la amabilidad y la calidez, según contó a los suyos, fueron otros elementos para entender que el brasileño, a quien conoció en 2002 -y a quien vio desde entonces más de una docena de veces-, se convirtió en una especie de "gurú que le hará sugerencias y recomendaciones no sólo durante la campaña sino, si se cumple la fantasía sciolista, cuando sea presidente.

"Es una figura internacional, que piensa y proyecta estratégicamente en todos los temas; Lula tiene una enorme sabiduría y una voluntad inquebrantable", contó Scioli, justo él, que hizo del voluntarismo una religión pagana.

"Estoy cosechando lo que sembré todos estos años", dice Scioli cuando aparece como el único presidencial con agenda internacional: ya se vio con Michelle Bachelet, con José Mujica y con Tabaré Vázquez, y es probable que a mitad de año se encuentre con el presidente de Bolivia, Evo Morales, con quien comparten la pasión por el futsal y, además, integran planteles que participarán de la Copa de Clubes que se desarrollará dentro de unos meses y que servirá como excusa, no institucional, para que Scioli y Morales se saquen una foto juntos.