18 de octubre 2011 - 00:00

Lunes para cosechar

Lunes para cosechar
La siembra dio sus frutos globales, seguramente en un proceso más veloz -y suculento- que lo esperado por la mayoría de los operadores. Y en el inicio de la nueva etapa sonó la campana que invitaba a cosechar. Detrás del «descreme» que involucró a todos, aparecen tan livianos motivos como los que produjeron un vertiginoso crecer de las alzas. Ayer la invocación de los europeos -que decayeron del uno a dos por ciento- era que no había medidas claras, ni de efecto inmediato (tampoco las hubo la semana anterior, plena en dialéctica y proyectos ambiguos). Y en Estados Unidos, así como un dato menor de la economía había ayudado al remate semanal, otro -también de los comunes- se utilizó en la víspera para asociarlo a Europa y hacer un frente común: justificando las bajas.

El Dow Jones declinó más del 2%, recortando parte de lo ganado en días previos, y el Bovespa se colocó en similar porcentaje. Y por último, el Merval que se pudo sintetizar a un rebaje del 1,5% (tras el fabuloso ascenso semanal, del casi 17%). Por lo tanto, las carteras perdieron de ganar, solamente pagando una porción de lo mucho atrapado antes. El índice principal tuvo un mínimo de 2.643 puntos, con máximo que ni siquiera igualó al cierre del viernes -con 2.716 unidades- y clausura de 2.677 puntos.

Diferencias no tan distanciadas, de 24 alzas por 30 papeles con aumentos. El otro componente, la propulsión del Merval, se limitó a los $ 49 millones de efectivo. Suma que sostuvo la liquidez necesaria, aunque no alcanzó para ser «esponja» completa de las ventas. Así se disipó la primera rueda, mostrando la otra cara de la Luna. Y la Bolsa, sombreada.

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