3 de mayo 2011 - 00:00

Macri espera última encuesta para anunciar su candidatura

Mauricio Macri, ayer en las obras del aliviador del arroyo Maldonado, anunció que un tramo comenzará a funcionar el mes próximo y frenará inundaciones.
Mauricio Macri, ayer en las obras del aliviador del arroyo Maldonado, anunció que un tramo comenzará a funcionar el mes próximo y frenará inundaciones.
La tradicional «mesa de los lunes» que almuerza con Mauricio Macri en la jefatura porteña, ayer, se sentó ante los platos con la ilusión de un sí o un no del jefe porteño con respecto a su destino en las boletas electorales de este año. Sin embargo, ni un arrimo de la boca de Macri a cuál será su decisión y para más, el almuerzo se interrumpió varias veces, por la necesidad del mandatario de monitorear las consecuencias de un derrumbe en una obra en construcción que coincidió por esas horas.

Las salidas de la sala de Macri animaron la confesión de los contertulios, que están divididos en las preferencias. Macri ya conoce de sobre quiénes aspirar a que continúe en la carrera presidencial y quiénes prefieren que dispute en Capital por otro mandato. Pero ayer hubo una coincidencia entre los comensales: «Cuanto más tarde, es peor». Creen que no sólo el jefe porteño termina debilitado alargando el anuncio, sino que además se dispersa la tropa solamente concentrada y saber quién es el candidato en las elecciones del 10 de julio. Entre otros, esa mesa la integran Gabriela Michetti, Horacio Rodríguez Larreta, Marcos Peña y los jefes de campaña Humberto Schiavonne y Emilio Monzó. Ayer, incluso participó el asesor ecuatoriano, Jaime Durán Barba, el principal defensor de otra candidatura porteña del jefe de Gobierno.

«Hoy estamos con un 80% para la Capital, pero no le pudimos sacar nada», confió uno de los comensales para referirse a que prácticamente Macri ya desiste de presentarse en octubre como candidato a presidente.

Otra coincidencia de los invitados se relacionó con la postura del radicalismo, y a nadie sorprendió allí la contundencia de negarse a un acuerdo con la UCR «porque el PRO no lo votaría, pensamos diferente». Sin embargo, esa alquimia sigue su curso a pesar de los comentarios a la hora de los postres, especialmente a nivel local, tal como lo anunciaron el propio Macri y el candidato presidencial Ricardo Alfonsín.

El hermetismo de Macri, además, deja correr simultáneamente el armado de la lista de candidatos a legisladores porteños, donde ya ven anotado al rabino Sergio Bergman y además a Lía Rueda (Asociación Conciencia). Ese bordado que Macri terminará definiendo inquieta al macrismo, porque ya deja fuera a varios legisladores que terminan el mandato y sueñan con una reelección. Pero además, porque hasta ahora consideraban que debía encabezar la lista el titular de la Legislatura, Oscar Moscariello -anoche presentó en la Feria del Libro su trabajo «El camino de las leyes»- o el jefe de la bancada, Cristian Ritondo. Además, no habrá lugares para todos. El PRO renueva 14 bancas, para lo cual debería obtener, el 10 de julio próximo, cerca del 50% de los votos y de ese grupo sólo dos no pueden ser reelectos.

Finalmente, el grupo escuchó la última idea de Macri de esperar los resultados de un sondeo sobre preferencias para las presidenciales y para la votación a la Jefatura de Gobierno de la Capital Federal y a partir de allí decidir en qué cuarto oscuro se anota al tiempo que espera que el kirchnerismo defina también su postulante. La indefinición le traba al macrismo la posibilidad de concretar alianzas, ya que eventuales socios electorales para la Ciudad de Buenos Aires le piden conocer primero quién se postulará.

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