26 de febrero 2010 - 00:00

Macri intenta hoy aplacar crisis de la bancada PRO

El ministro de Educación, Esteban Bullrich, y Mauricio Macri, ayer, en una visita a una escuela del barrio porteño de San Telmo tras el acuerdo salarial con el sector docente.
El ministro de Educación, Esteban Bullrich, y Mauricio Macri, ayer, en una visita a una escuela del barrio porteño de San Telmo tras el acuerdo salarial con el sector docente.
El jefe de Gobierno porteño dedicará hoy buena parte de la jornada a un encuentro con el bloque de legisladores del PRO que arrancará con un almuerzo. Mauricio Macri recibirá a la bancada de la Capital Federal, que conduce el peronista Cristian Ritondo para, luego de los postres, mantener una reunión acerca del año legislativo, aunque la tropa no pasa por su mejor situación para esas terapias.

Para empezar, el macrismo no logró aún resolver el reparto de comisiones en la Legislatura, con la amenaza de los aliados de Pino Solanas de no presentarse al recinto el próximo lunes, cuando el jefe porteño, a las nueve de la mañana, haga su discurso de apertura del ciclo para luego concurrir al acto similar que se realizará en el Congreso para abrir el año de sesiones ordinarias.

Pero no es el enfrentamiento con el bloque opositor la principal cuestión que mortificará a Macri, sino la pelea entre sus propios legisladores. Los aliados a Gabriela Michetti ya vienen manifestando su enojo por haber quedado relegados de la titularidad de las comisiones, ya que tampoco pudieron acceder a la conducción de la Legislatura como venía pidiendo la ex vicejefa para su seguidor Martín Borrelli. Dentro de ese grupo, reingresará el ex kirchnerista Helio Rebot, quien lo mismo que Borrelli, plantó, el martes a la noche, a una comida de amistad convocada por el ministro de Hacienda, Néstor Grindetti. Se brindó allí por el cumpleaños del funcionario, aún con los desplantes. Estuvo invitada Raquel Herrero, una radical PRO, que ocupará la banca de Néstor Abbas, quien concretará su renuncia el mismo lunes de inicio de sesiones.

Entre varios ausentes, tampoco se sentó a la mesa el peronista Daniel Amoroso, quizá el más disgustado con el Gobierno de Macri y anticipó que tampoco comerá hoy junto a la bancada y el mandatario, ni participará de la reunión posterior. Amoroso cree estar castigado por el macrismo a partir de su incursión, hace una semana, en las recorridas de campaña por el interior del país de Francisco de Narváez, al punto que la mesa nacional del PRO habría hasta analizado si su conducta merecía algún castigo. Raro, sostienen a su lado, ya que la alianza con el bonaerense no está rota con Macri, por lo menos formalmente. Así Amoroso se quedó sin la presidencia de la Comisión de Tránsito que condujo durante dos años y desde la cual piloteó una decena de leyes. Como consuelo, le ofrecieron en Ecología, pero le rechazó generando ahora a su alrededor un tironeo por esa presidencia que recaería en Marta Varela (Recrear).

Amoroso se declaró en rebeldía y hasta podría contar con seguidores en esa postura. Es que el bloque PRO ya cuenta con algunas sub bancadas, como la de los radicales y la de los michettistas que además de Borrelli y Rebot integran entre otros, que suman nueve, Lidia Saya, Victoria Gorleri y Fernando de Andreis. Ese legislador, que encabezó la lista en las últimas elecciones es el legislativo del michettismo, rol que en las últimas horas disputa con Rebot. El sub bloque mantiene su propia interna y no ha podido definir algunas cuestiones ya que quedan tres comisiones que le corresponden al PRO sin definir: Justicia, Asuntos Constitucionales y Etica que se disputan entre Rebot, Martín Ocampo y Gerardo Ingaramo.

Rebot insiste conducir Asuntos Constitucionales, pero Justicia recaía en Ingaramo computándose como el paquete de comisiones que recibe el michettismo. Entonces en el reparto tenía preferencias Martín Ocampo, otro radical PRO que con el resto de quienes tienen origen en la UCR mantienen de jefe político al empresario conocido como «el tano» Angelici.

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