30 de junio 2017 - 00:00

Mapuches: la pesadilla sin fin de las petroleras

El conflicto por los reclamos mapuches que mantiene paralizadas operaciones en Vaca Muerta, Neuquén, sigue escalando y tanto Shell como YPF se vieron perjudicadas por proyectos de inversión en el área que no pueden comenzar.

La petrolera estatal ya había denunciado a finales de mayo que 14 equipos no habían subido al campo a causa de las exigencias mapuches.

Ahora, la comunidad Campo Maripe tiene retenido un equipo de perforación como forma de protesta: reclaman la propiedad de la tierra, con una incalculable fortuna en el subsuelo, por proclamarse como pueblo originario.

Vale destacar que el mismo intendente de Añelo, Darío Díaz, había sostenido que esa localidad, en el corazón de la formación Vaca Muerta, no tiene pueblos originarios y que las comunidades comenzaron a llegar después del descubrimiento del megayacimiento de gas con esas pretensiones en carpeta.

YPF decidió abandonar la maquinaria tomada por Campo Maripe, hecho que afectó el inicio de un proyecto de prueba de extracción no convencional. Además, las pérdidas estarían en el orden de los u$s370 mil.

La situación inquieta también a Shell, que en abril inauguró una planta de tratamiento en el área. La provincia, por su parte, necesita resolver el conflicto y busca mediar para que pueda seguir con normalidad la operación. Los pozos que no se están perforando representan pérdidas para las arcas estatales. Y si bien autoriza la explotación del subsuelo, luego las empresas deben negociar con las comunidades.

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