16 de octubre 2015 - 00:00

Mar del Plata anunció programa del festival

Erica Rivas en  “La luz incidente”, que Ariel Rotter rodó en riguroso blanco y negro. Uno de los tres films argentinos que integran la competencia oficial del Festival de Mar del Plata.
Erica Rivas en “La luz incidente”, que Ariel Rotter rodó en riguroso blanco y negro. Uno de los tres films argentinos que integran la competencia oficial del Festival de Mar del Plata.
Un día más de proyección, decenas de redescubrimientos y recuperaciones, cientos de películas y el discutible regreso al concepto de Bafici Playero, son las mayores nuevas del 30° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, cuya programación completa se presentó ante la prensa la noche del miércoles. Días antes en la propia Mar del Plata, como informó este diario, José Martínez Suárez, presidente del Festival, Lucrecia Cardoso, presidente del Incaa, y el gobernador Daniel Scioli, habían hecho el anuncio oficial del Festival, anticipando detalles de los títulos nacionales previstos para las diversas secciones competitivas e informativas.

Ahora Cardoso, Martínez Suárez y Fernando Peña, de nuevo director artístico del encuentro, ampliaron la información. El Festival comenzará a pleno el viernes 30 de octubre (nada de mostrar solo la película inaugural), tiene 12 títulos en competencia oficial (Atom Egoyan, Stéphane Brizé, Pablo Larrain, los argentinos Pablo Agüero con "Eva no duerme", Ariel Rotter con "La luz incidente" y Alejandro Agresti con "Mecánica popular", etc.), 11 en la competencia latinoamericana (destacan "Allende, mi abuelo Allende" y "Tiempo suspendido") y 12 en la argentina ("Camino a La Paz", "Hortensia", "Kryptonita", "Un tango más", etc.), 8 en la de cortos latinos y 14 en la de nacionales, a lo que se suman las competencias de Work in Progress nacional y LoboLab latinoamericana. Abundan también los jurados paralelos, de libretistas, directores, editores, críticos, docentes, Signis, etc.

Más abundante aun, el Panorama, repartido entre autores contemporáneos, nuevos autores "de un cine emergente", argentinos, latinos, documentales, Mar de Chicos, Super 8, Gramado, Ventana Documental, Hora Cero, Estados Alterados (ahora también Bolivia Alterada), etc. Ahí se entremezclan historias de yakuzas enérgicos y adolescentes lánguidos, "indies" norteamericanos habladísimos, documentales sin comentarista, lo último de Otar Iosseliani, Johnnie To, Guy Maddin, Jerzy Skolimowski, Takeshi Kitano, Takashi Miike y otros buenos, con los nuevos somníferos de Hou Hsiao-hsien, Tsai Ming-liang, Miguel Gómes y otros.

A señalar, "Yo, él y Raquel" (Alfonso Gómez-Rejón, premio del público en el Sundance), "Un día vi 10.000 elefantes" (Guimerá y Pajares), el vasco "Amama" (Asier Altuna, reciente jurado de Maipú Cortos), "El me nombró Malala" (Davis Guggenheim, retrato de la heroína afgana), "Favio, crónica de un director" (Alejandro Venturini) y "Favio, la estética de la ternura" (venezolanos Luis y Andrés Rodríguez), un compilado de dibujos animados argentinos 1936-72 provisto por el Museo del Cine, y varios mudos con música en vivo, desde "Los cuatro jinetes del Apocalipsis" hasta el recién recuperado "En las nuevas tierras donde el oro abunda", del belga François Verstraeten recorriendo las estancias de su esposa Matilde Anchorena, primera proyección en 90 años.

Ese film pertenece a la tercera edición de Cine Argentino de Siempre, la sección donde IncaaTV muestra sus trabajos de restauración de películas, que este año también incluye una pieza mayor de Torres Ríos, "Aquello que amamos". Figuras a redescubrir en sus debidas retrospectivas, o directamente a descubrir, por la mayoría, Ralph Pappier, Pierre Chenal (la copia de "Sangre negra" fue restaurada en la Biblioteca del Congreso de EEUU), Gustav Deutsch ("Shirley. Visions of Reality", inspirado en cuadros de Edward Hopper), los rusos Aleksandr Dovzhenko y Marlen Khutsiev, que todavía vive, Víctor Iturralde en su etapa experimental, el superochista Silvestre Byron ("Campos bañados de azul", "Point Blank. Alfabeto del diablo", donde actuaba un jovencísimo Jorge Coscia), etc.

Muy abundantes, también, las secciones Clásicos Nativos, que junto a las películas este año incluyen varios bonus, los anticipos del Programa de Recuperación del Patrimonio Nacional, Generación VHS, etc. Demasiado, sin duda, y sin embargo faltan las secciones de música y banda sonora, y, sobre todo, las clases maestras a cargo de héroes del mainstream tan aplaudidos en anteriores festivales, como John Landis y Joe Dante, que trajo sus "Gremlins". El público deliraba con ellos, y eso es muy difícil que ocurra con los íconos del Bafici.

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