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México: ingenio de los narcos burla controles
De acuerdo con registros de la Policía Federal, las bandas del narcotráfico cruzan la drogas por la frontera de 3.000 kilómetros con Estados Unidos en vehículos de doble fondo, ocultos en calzado, en el abdomen de mujeres «embarazadas», dentro de botellas de licor, en catapultas o pasadizos subterráneos cada vez más sofisticados.
Pero sin dejar de lado los envíos aéreos, con aviones ligeros, o marítimos, que incluyen lanchas rápidas o submarinos artesanales.
Desde diciembre de 2006, el presidente Felipe Calderón, del Partido Acción Nacional (PAN, conservador), decidió desplazar a unos 100.000 soldados policías federales, estaduales y municipales, para combatir a estas bandas. La lucha provocó hasta hoy el asesinato de al menos 15 periodistas, 14 alcaldes, un candidato a gobernador y un exgobernador, que integran una nómina de 60.000 asesinados en cinco años y que incluye a víctimas civiles denominadas por el Gobierno «daños colaterales».
De acuerdo con datos oficiales, en los primeros cinco meses del mandato de Calderón, que finalizará el 30 de noviembre de 2012, erogó 19.369.137 pesos (u$s 1,6 millón) en los viáticos de las tropas federales desplegadas.
México es escenario de una violencia que provocó un aumento en los decapitados, desmembrados, con el tiro de gracia, emboscados, tiroteados, colgados, fusilados en centros de rehabilitación y desenterrados de fosas clandestinas.
En el combate de estrategias, las bandas criminales de México echaron a volar la imaginación y ahora utilizan a expertos ingenieros para cavar pasadizos subterráneos para cruzar la línea divisoria con Estados Unidos, el mercado consumidor más grande del mundo.
El Ejército mexicano localizó hasta ahora al menos 75 túneles bajo la frontera entre México y EE.UU. en los últimos cinco años y la pregunta «¿cómo se las ingenian para lograr cavar el suelo, sin que nadie se entere?» queda en el viento. Para el trasiego de drogas los narcotraficantes esconden cargamentos de cocaína, marihuana y heroína en cajas de galletas, dentro de pescados congelados, entre latas de cervezas, en bolsas herméticas ocultas en pollo congelado o en medio de cajas de jabones.
Los trucos para el «tráfico hormiga» de drogas también ocupan el correo, en cajas con papas fritas, en latas de chiles en vinagre o en bolsas de golosinas, según datos de los retenes del Ejército localizados en la frontera norte de México que suman hallazgos de drogas en costales de alimento para cerdos, aserrín, miel de abeja, limones a granel, cajas de tomates, y hasta en alfalfa.
Muebles, madera triplay, transformadores de energía eléctrica, máquinas de soldar, puentes de concreto, en el interior de las llantas de refacción, bidones de agua o dentro de tubos PVC, también son utilizados por los narcotraficantes.
Las metanfetaminas son ocultadas en muñecas de trapo, dobles fondos tanto de paredes, hieleras, pisos, asientos, valijas, cajas o contenedores de tráileres y colectivos de pasajeros, se indica en los registros de los puestos de control.
Pero el ingenio no queda allí. Los militares confirmaron que los narcotraficantes también utilizan «catapultas» para lanzar por el aire paquetes de drogas. Otros ingeniosos métodos van desde el uso de caballos hasta avionetas ultraligeras. Todo para mantener vigente un negocio que a nivel mundial tiene un valor estimado de u$s 400.000 millones, monto similar al que genera el negocio del turismo internacional, y donde decenas de miles de personas están empleadas por el narcotráfico.
Agencia ANSA


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