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Miles de españoles sorprendieron con espontáneo repudio a políticos
Los jóvenes fueron mayoría dentro de la multitud que expresó ayer en el centro de Madrid su rechazo al modo en que la clase política maneja la actual crisis económica. Los analistas afirman que muchos de ellos son votantes desencantados del socialismo.
Pese a haber sido desalojados por la Policía horas antes de la emblemática Puerta del Sol de Madrid, al menos 10.000 jóvenes -según algunas estimaciones- volvieron a concentrarse a la tarde en esa plaza céntrica. Al cierre de esta edición, una veintena de camiones antidisturbios se había desplegado en torno a la zona, donde tiene su sede el Gobierno regional de la capital y donde se encuentra el simbólico kilómetro cero de España, pero un centenar de personas aún acampaba allí.
Indignación
Con el denominador común de la indignación ante los graves efectos de la crisis y el desencanto hacia los políticos, el movimiento -al que se empieza a denominar «15-M» (15 de mayo)-, formado mayoritariamente por jóvenes, aglutina a un gran número de plataformas ciudadanas y se gestó en internet. Luego realizaron la convocatoria para participar a través de redes sociales y mensajes de texto.
Aunque aún no se habían registrado incidentes graves, la delegación del Gobierno en Madrid advirtió a la plataforma «Democracia real ya», que convocó a las manifestaciones, que «la presencia masiva de personas en una concentración debe ir acompañada de personal sanitario y asistencial, así como del dispositivo de seguridad» para garantizar la seguridad y evitar accidentes.
Asimismo, el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, señaló que las Fuerzas de Seguridad del Estado tienen que garantizar el orden público y están obligadas a intervenir si el derecho a la manifestación y a la libertad de expresión no se produce dentro de los cauces legales.
Con pancartas en las que se podía leer «Que paguen la crisis los culpables», «Mis impuestos para la salud, no para 35.000 coches oficiales» o «Menos policía, más educación», personas de todas las edades, de todas las profesiones respondieron al llamado. Luego de una suerte de asamblea en el medio de la plaza, decenas de manifestantes votaron por quedarse a dormir allí.
El movimiento ciudadano sorprendió a los políticos de los partidos tradicionales en plena campaña electoral de cara a los comicios municipales y autonómicos del domingo. Además de Madrid, había manifestaciones similares en Barcelona.
Los partidos de la izquierda, como el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de José Luis Rodríguez Zapatero e Izquierda Unida, trataron de mostrarse comprensivos y solidarios, pero los «indignados» insisten en que, por el momento, no piensan dar su apoyo a ninguna formación.
A su turno, el jefe del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, quien según encuestas puede ganar los comicios de 2012, se quejó de la protesta, al decir que «lo fácil es descalificar a los políticos», y agregó que él conoció en «30 años» a gente «con mucho compromiso, esfuerzo y trabajo» (ver nota aparte).
Preocupación
El movimiento ciudadano no tiene una postura única y mientras algunas de las plataformas que lo apoyan se inclinan por la abstención, otros son partidarios de votar, aunque no a ninguno de los dos grandes partidos, PSOE y PP que dominan el mapa político local.
«Nos preocupa que no haya una alternativa real en las elecciones. Se presenta gente indagada, hay ajustes y privatizaciones, se protege a los bancos, pero no a los ciudadanos», acusó un vocero de los jóvenes en la Puerta del Sol.
Los acontecimientos de las últimas dos jornadas fueron el tema principal de los grandes medios de comunicación del país, que recalcaron la ausencia de lineamientos a favor de uno u otro partido político.
La crisis económica que vive España se deja sentir sobre todo en una gran destrucción de empleo, que llevó las cifras del desempleo a casi cinco millones de personas, más del 20% de la población activa, con una especial incidencia en los jóvenes.
Según las últimas cifras, el desempleo entre los menores de 25 años supera el 40%.
La situación llevó al Fondo Monetario Internacional (FMI) a advertir el 13 de mayo que España corre el riesgo de que se produzca «una generación perdida» entre sus jóvenes, donde «casi uno de cada dos trabajadores jóvenes no tiene empleo».
«Estamos hartos del paro, de la corrupción de los políticos. Siempre es lo mismo. Estoy sin trabajo y no veo que vaya a tenerlo pronto. Que sepan cómo nos sentimos», afirmó Jordi Pérez, de 25 años.
Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA

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