Silvio Berlusconi, en su piso de popularidad e inmerso en una grave crisis política y económica, volvió a dar la nota el miércoles, cuando aprovechó un breve saludo con su homóloga danesa, Helle Thorning-Schmidt, para mirarle el trasero sin ningún disimulo. Antes de comenzar la cumbre en la sede del Consejo de la Unión Europea (UE) en Bruselas, en la que resultaba crucial la propuesta de ajuste italiana, Berlusconi se cruzó en la sala de reuniones con Thorning-Schmidt, la saludó con una breve reverencia y se le fueron los ojos, según captó una filmación del Consejo.
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