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Molinos inauguró su planta de fideos con inversión de $700 M
• LOS BALANCES DE LA EMPRESA SUFREN POR LA CAÍDA DEL CONSUMO INTERNO
El acto contó con la participación de Mauricio Macri. El grupo Pérez Companc busca un acercamiento con el Gobierno, en medio de una disputa con la AFIP, que le reclama una deuda de $2.300 millones.
Cofia y guardapolvo. Así tuvo que vestirse ayer el presidente Mauricio Macri para visitar la fábrica de fideos Luchetti que Molinos Río de la Plata inauguró en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas.
Molinos comunicó recientemente a la CNV que considera que "ha cumplimentado debidamente todas las disposiciones impositivas vigentes. En virtud de ello, a fin de preservar su posición, Molinos interpondrá los recursos de apelación correspondientes, ante el Tribunal Fiscal de la Nación y todas las instancias judiciales posteriores competentes, y, en general, ejercerá plenamente su derecho de defensa correspondiente".
Otra cuestión a tener en cuenta es que los resultados contables de Molinos Río de la Plata vienen sufriendo por la caída en el consumo local. En su balance anual cerrado en diciembre de 2017 reportó una pérdida de $187 millones, originada principalmente por dos factores; mayores costos no trasladados a precios en su totalidad (los ingresos aumentaron 15%, alcanzando $12.299 millones, mientras que los costos y gastos centrales se incrementaron en conjunto un 22%) y un resultado negativo por diferencia de cambio por la devaluación sobre la deuda financiera en dólares que posee.
De cara a este 2018 el panorama parece todavía más complejo porque la retracción en el consumo no cede y la devaluación se disparó en los últimos meses. En el mientras tanto la disputa con la AFIP sigue latente, al tiempo que desde la empresa prefieren mostrarse cercanos al Gobierno nacional y con planes de expansión.

