4 de noviembre 2010 - 00:36

Mujica: “Si apretamos el clavo, no queda ni una sola industria”

José Mujica
José Mujica
El presidente de Uruguay, José Mujica, intentó justificar ayer el incumplimiento de su Gobierno en la presentación del plan de monitoreo ambiental que involucra a Botnia. «Si apretamos el clavo, no queda una sola industria en el río Uruguay», dijo el mandatario, en referencia a las diferencias de criterio que surgieron entre ambos países para concretar los controles ambientales.

La por lo menos inoportuna declaración del presidente se da en un momento en el que ambos países discrepan por la cantidad de ingresos a la pastera. Mientras la Argentina reclama controles ambientales continuos, Uruguay insiste en hacerlos en forma espaciada.

Inoportuno

Por lo tanto, que el propio Mujica asegure que mayores controles -como se pide de este lado del río- provocarían la fuga o la clausura de las industrias localizadas en la zona implica un reconocimiento de que ese país no estaría dispuesto a encarar un proceso serio y responsable de control ambiental.

En este contexto, la reacción uruguaya a las declaraciones del canciller Héctor Timerman no tardaron en escalar el ámbito de la política internacional. Incluso, trascendió inicialmente que el presidente uruguayo planeaba comunicarse telefónicamente en las próximas horas con Cristina de Kirchner, con el propósito de destrabar las diferencias que derivaron el martes en una prórroga de 10 días -a pedido de Uruguay- para la presentación de los planes científicos.

Sin embargo, anoche desde el gobierno de Mujica desmintieron esa versión y aseguraron que el diálogo por el monitoreo se mantendrá «en la órbita de ambas cancillerías».

El plazo del 2 de noviembre había sido acordado y establecido por ambos presidentes en el acuerdo ambiental firmado en julio pasado.

Timerman, continuador junto con su par uruguayo Luis Almagro, del pacto presidencial, sostuvo que «la Argentina elaboró un proyecto» de control, y Uruguay «jamás hizo una propuesta ni se interesó en discutir».

Los gobiernos de Uruguay y la Argentina superaron a mitad de año su peor conflicto diplomático en décadas a raíz de la instalación de la pastera en Fray Bentos, al acordar un mecanismo de control ambiental binacional.

En sintonía con el avance de la negociación, los combativos ambientalistas de Entre Ríos, que mantuvieron bloqueado el paso internacional durante tres años, levantaron la medida a la espera de los resultados de esas inspecciones. Hoy, en tanto, la Justicia federal iniciará las indagatorias a ambientalistas encausados por bloquear el acceso al puente General San Martín, en el marco de una denuncia interpuesta por la Gendarmería por los cortes de setiembre.

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