25 de mayo 2010 - 00:00

Multitud dominó centro porteño

Alrededor de un millón de personas visitaron ayer el Paseo del Bicentenario en la avenida 9 de Julio entre Corrientes y Belgrano.
Alrededor de un millón de personas visitaron ayer el Paseo del Bicentenario en la avenida 9 de Julio entre Corrientes y Belgrano.
Una multitud volvió ayer a volcarse a las calles porteñas en busca de participar de la conmemoración del Bicentenario y colmó no sólo el paseo organizado por el Gobierno nacional a lo largo de la 9 de Julio, ayer condimentado por la transmisión del fútbol. La movilización, en algunos casos de familias completas, sumó otra vez cerca de un millón de personas, y pareció ajustarse más a la idea de estampar la fecha en el álbum de familia que a responder a la exposición central por el aniversario patrio o a la oferta de variados espectáculos que acompañan la puesta. Al punto que el gentío sobrepasó la avenida central desde el Obelisco porteño hacia el sur, avenida Belgrano, y se dispersó también por la peatonal Florida, donde los comerciantes mantuvieron los locales abiertos al público como un día hábil. Fue la oportunidad también de vendedores ambulantes y manteros, pero además desde el Obelisco hacia el Bajo la avenida Corrientes estuvo prácticamente sin tránsito, en parte debido al corte en la intersección con la 9 de Julio, pero también porque la gente la utilizó como senda peatonal para caminar en grupos. Ni el tiempo inestable detuvo a la concurrencia que arribó a la Ciudad de Buenos Aires desde los barrios y diversos puntos del conurbano y del país, como también a turistas extranjeros que se acoplaron al fervor.

El itinerario del público incluyó el área de la Plaza de Mayo con el renovado Cabildo, lo que también dejó a la Avenida de Mayo por momentos como una peatonal. La atracción adicional, sin embargo, fue el partido Argentina-Canadá proyectado en las pantallas gigantes instaladas en la avenida 9 de Julio.

La celebración provocó atascamientos de tránsito, pero también la oportunidad de los comerciantes; por caso, bares y restoranes que usualmente permaneces cerrados los feriados trabajaron mejor que en días normales.

El tránsito hacia la zona del Paseo del Bicentenario produjo demoras en Constitución, Congreso y la avenida Santa Fe, además de los alrededores del Obelisco y adicionalmente en torno al estadio de River, donde un operativo policial de prevención limitó la circulación.

En la zona de Congreso, la celebración fue de otro tono, con una suerte de protesta. Distintos grupos, entre ellos los que se aglutinan como Pueblos Originarios, se plegaron en un encuentro que denominan «El otro Bicentenario» e instalaron una carpa donde unas 150 personas participaron de debates y conferencias. Se montó un escenario donde actuaron grupos musicales, mientras que también se dio el acampe de piqueteros antikirchneristas, todo a metros del Congreso y en esa sintonía contra el Gobierno.

Militantes de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), de la Coordinadora de Unidad Barrial (CUBa) y de asociaciones de inmigrantes latinoamericanos se concentraron en la Plaza Lorea, en Rivadavia y Paraná, para iniciar una vigilia que concluirán hoy.

Para terminar la jornada, al anocher se abrió otro punto para la oferta de actos, frente al Teatro Colón, donde el Gobierno porteño convocó al público, fuera de la sala, claro, para brindar un espectáculo por la reapertura (ver págs. 3 y 4).

Dejá tu comentario