13 de junio 2012 - 00:00

Murió ayer en París Héctor Bianciotti

Héctor Bianciotti era miembro de la Academia Francesa. Desde 1982, adoptó también el francés para escribir.
Héctor Bianciotti era miembro de la Academia Francesa. Desde 1982, adoptó también el francés para escribir.
Murió ayer en París el escritor argentino Héctor Bianciotti, ciudad en la que se había radicado en 1961. Nacido en Córdoba e hijo de una familia de piamonteses arraigados en la pampa argentina, Bianciotti había tenido una inclinación religiosa en su niñez y juventud e ingresó en un seminario a los 12 años.

Poco después comenzó con el estudio del francés, idioma que afianzó ya en París -luego de temporadas en Italia y España-, cuando trabajó en la editorial Gallimard, como periodista cultural en «Le Nouvel Observateur» y crítico literario en «Le Monde».

A partir de 1982, cuando recibió la ciudadanía francesa plena, decidió continuar su obra literaria directamente en francés, como fue el caso de su novela más famosa «Le pas si lent de lamour» (1995). Sin embargo, nunca faltaron referencias a la Argentina ni a su propio pasado. En 1968 había publicado su primera novela, «Los desiertos dorados», a la que siguieron «Detrás del rostro que nos mira» (1971), «Ritual» (1973), «Los otros, una noche de verano» (1974), «La busca del jardín» (1977), «El amor no es amado» (1983), «Sin la misericordia de Cristo» (1985), «Lo que la noche le cuenta al día» (1992), la citada «El paso tan lento del amor» (1995) y «Como la huella del pájaro en el aire» (1999).

En 1983 recibió en Francia el premio al mejor libro extranjero; el título de oficial de la Legión de Honor y de la Orden del Mérito. Ya había sido premiado con el Medicis en 1977. En 1985 recibió el Premio Femina y en 1993 el Príncipe Pierre de Monaco.

En 1996 ingresó a la Academia Francesa. En su discurso de aceptación, señaló que era «alguien que viene de lejos, y que ha pasado de su lengua materna a la de su literatura predilecta por caminos de contrabandista, sin traer nada, a modo de regalo, salvo un imaginario venido de otra parte».

«Bianciotti procede por pinceladas y toques, prefiere sugerir a explicar, insinúa en lugar de contar», escribió una vez de él Octavio Paz. «No describe: evoca, convoca. Un arte más cerca de la música que de la pintura».

Con respecto a su bilinguismo, Bianciotti señaló «Creo que poseo un muy buen francés, un francés que sorprende a la gente, porque nunca utilizarían las palabras que yo empleo». Solía atribuir su francofilia a as obras de Paul Valéry, a las que descubrió en la juventud. En 1997 formó parte de la comitiva que acompañó al entonces presidente Jacques Chirac de visita a la Argentina, a la que no retornaba desde su partida. «En el fondo, nunca salí de la Pampa», dijo entonces.

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