A los 80 años murió ayer el tenor Nino Falzetti, uno de los característicos infaltables durante varias décadas en las temporadas del teatro Colón y otros escenarios líricos del país y del mundo. Falzetti, que en los últimos años se había dedicado casi exclusivamente a la docencia (formando numerosas generaciones de nuevas voces) solía ser una de esas presencias inconfundibles, para quienes no existían papeles pequeños: desde el Goro de «Madama Butterfly» de Puccini al Don Basilio de «Las bodas de Figaro» de Mozart, desde el Bardolfo de «Falstaff» de Verdi o el Pang, uno de los tres oficiales del «Turandot» de Puccini. Sus dotes histriónicas, sumadas a su característica y muchas veces picaresca voz de tenor, completaban una presencia escénica que contribuyó a hacer grande la historia del teatro Colón.
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