21 de septiembre 2011 - 00:00

Nadie espera más sorpresas de Bernanke

Nadie espera más sorpresas de Bernanke
Los otros días nos tocó escuchar a uno de los analistas técnicos más reputados -por quien tenemos mucho cariño- afirmar vehementemente que, según la teoría de Elliot, estamos a punto de vivir una de las mayores subas en la historia bursátil. Pero no es el único; desde eso que se da en llamar el fundamentalismo hace tiempo venimos escuchando a uno de los máximos burócratas del sistema -por quien tenemos tanto o más aprecio- sosteniendo casi lo mismo, pero apoyándose en el radio Precio/Ganancias. En lo personal no tenemos la más remota idea de si tienen o no razón (sus clientes/oyentes o la historia se los cobrarán o agradecerán), sólo sabemos que en el mundo hay un sinfín de gravísimos problemas que no se han resuelto y que cada día que pasa se están agravando, por lo que preferimos el camino del escepticismo -y la prudencia- ante cualquier pronóstico. Es cierto que el radio P/G ronda últimamente 14 veces, cuando la media histórica para las acciones del S&P500 ha sido de 16, lo que sugiere que puede haber un retorno a «lo normal». El problema es que esto puede ser tanto por un incremento del precio de las acciones como por una reducción de las ganancias, que es lo que está esperando la mayoría de los analistas (para el actual trimestre se esperan 3 mermas por cada aumento de ganancias, el peor nivel desde abril de 2009). Más grave aún es que la mismísima Standard & Poors está proyectando que, en caso de darse un escenario recesivo (lo que disminuiría las ganancias, pero aún más los precios), el radio P/G de su índice más popular caería a 12 o 13 veces. Hablando de S&P, ayer la calificadora le bajó inesperadamente (no por la medida -¿quién confía en el plan de austeridad de Berlusconi?-, sino por el timming) el rating a la deuda italiana. Esto forzó al BCE a lanzarse de cabeza a comprar títulos italianos (lo que no evitó un aumento del diferencial con los bunds), apuntalando indirectamente la suba de las Bolsas europeas, lo que se relacionó con el 1,31% que alcanzó a ganar el Dow. Tal vez por falta de noticias griegas, por la advertencia republicana a Benanke o por simples cuestiones de «trading», al cierre el Dow apenas trepaba un 0,07% quedando en 11.408,66 puntos.

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