14 de junio 2010 - 00:00

Nadie mostró más que nosotros

Diego Maradona parece decir nadie mostró más que nosotros hasta ahora. Y Diego tiene razón, salvo Alemania ayer, Argentina demostró hasta el momento que es seria candidata.
Diego Maradona parece decir nadie mostró más que nosotros hasta ahora. Y Diego tiene razón, salvo Alemania ayer, Argentina demostró hasta el momento que es seria candidata.
El tiempo indudablemente va dimensionando los hechos. Ocurre en la vida y también, obviamente, en el fútbol; mucho más, cuando se trata de un Mundial. Argentina ganó el sábado un partido clave, vital, que vale mucho más que los tres puntos que refleja la tabla de posiciones del Grupo B, que por estas horas tiene a Corea del Sur puntero y a la Selección un escalón por debajo, por el mero hecho de que los asiáticos ganaron por una diferencia de dos goles. Sin embargo, las críticas que el equipo argentino recibió, con el paso de las horas y viendo lo escaso que han entregado algunos de los participantes del Mundial sudafricano, invita mucho más a ver la parte llena del vaso que lo que le falta de contenido.

Como en el truco, la primera vale doble en una Copa del Mundo (en las 18 ediciones anteriores nunca una selección consiguió el título habiendo perdido el primer partido) y ese balance se hace en la concentración de Pretoria puertas adentro. Argentina tuvo problemas de funcionamiento, padeció el bajo nivel de varios nombres claves en el equipo, sufrió innecesariamente, pero generó más situaciones de peligro que ningún otro y mostró hasta aquí al jugador más desequilibrante del torneo, Lionel Messi.

Mucha arenga

Tranquilo, con evidente buen humor, Diego Maradona pitó el final del entrenamiento del domingo, y mientras iba repartiendo besos y abrazos para cada uno de los jugadores que participaron (los doce que no fueron titulares ante los nigerianos), levantó la voz para decir: «Hicimos una muy buena práctica, muy buen laburo todos», primero un trabajo regenerativo de los titulares y luego una práctica de fútbol del resto ante los sparring, con dos tiempos de 20 minutos, que terminó con triunfo por 2 a 0 para los mayores con tantos de Agüero y Palermo. Indudablemente había mucho de arenga; si bien el ambiente en el grupo es inmejorable, la naturaleza indica que el que no juega siempre tiene tocado el ánimo, a eso apuntó Diego públicamente, con los más de 200 periodistas a un par de metros nomás, a inyectar ese plus del que hablan todos los jugadores que el DT transmite y enviar nuevamente un mensaje de bienestar total. También hay otra conclusión que saca ya con vistas al duelo con Corea del jueves. En la práctica, Burdisso jugó de lateral derecho, Bolatti fue volante central y Maxi Rodríguez se movió por la izquierda: nada casual, son nombres que el cuerpo técnico tiene en cuenta para cambiar de lugar alguna ficha (¿Jonás?) y lo más importante, para cubrir la posible ausencia de Juan Sebastián Verón, que en la ecografía que se le realizó ayer se detectó la contractura en el gemelo derecho que lo obligó a salir ante los nigerianos. Lo cierto es que la «Bruja» casi no estuvo al ritmo de sus compañeros en el trabajo liviano de ayer y la preocupación no es menor, sobre todo porque el plantel no tiene un jugador con su pegada, que pueda ser asistente para los hombres de punta y por lo que significa dentro del campo para Argentina.

Sí muchos son los que atribuyen a la convivencia en Pretoria la unión del grupo, desde el sábado el objetivo que tiene el cuerpo técnico es el de bajarle los decibeles a la euforia que generó el triunfo, pero también el testificar que de lo que se vio hasta acá, salvo la actuación de ayer de Alemania ante los australianos, las razones que mostró Argentina motivan a que la ilusión crezca.

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