"Irán no oculta su intención de continuar su agresión asesina incluso contra aquellos con los que negocia", manifestó Netanyahu al inicio de la reunión semanal de su gabinete de ministros.
Netanyahu se hizo eco de unas declaraciones en las que el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, alentaba a Irán a "planificar la lucha contra Estados Unidos independientemente de si se logra un acuerdo".
El jefe del Ejecutivo israelí destacó que el presidente de Irán, Hasán Rohaní, "encabezó una marcha de odio por las calles de Teherán, en las que se quemaron banderas estadounidenses e israelíes, y en las que muchos corearon 'Muerte a Estados Unidos' y 'Muerte a Israel'".
"Quizás haya entre las potencias mundiales alguna que esté preparada a capitular ante esta realidad que dicta Irán, que incluye sus incesantes llamamientos a la destrucción de Israel", añadió Netanyahu antes de advertir que su país "no pagará el precio" de ese eventual acuerdo.
Ante la posibilidad de que se alcance un acuerdo final por el plan atómico de Irán (ver nota aparte), Netanyahu criticó de nuevo ayer las condiciones ofrecidas por el Grupo 5+1 en la ciudad suiza de Lausana (donde el pasado 2 de abril se había alcanzado un principio de acuerdo), pues, a su juicio "allana el camino de Irán a muchas bombas nucleares y otorga cientos de miles de millones de dólares a su maquinaria terrorista y de conquista, que consiguientemente amenaza la paz en todo el mundo".
El proceso negociador sobre el programa nuclear iraní arrancó en noviembre de 2013 con un acuerdo interino que suavizaba algunas de las sanciones y congelaba parte del programa atómico de Teherán, que siempre defendió que tiene fines civiles.
El plazo de aplicación de esas medidas expira hoy. El objetivo era que el documento fuera definitivo para el 20 de julio del año pasado, pero esa fecha límite pasó, así como las extensiones a noviembre de ese año, abril de 2015 y el pasado 30 junio.
Es más, al haberse superado también el plazo del jueves último, el Congreso de Estados Unidos ya no está limitado para aprobar o rechazar un eventual pacto con Teherán dentro de un período de 30 días y ahora dispondría de 60.
Netanyahu apunta justamente a lograr apoyo contra un entendimiento en el Capotolio, donde numerosos legisladores, sobre todo republicanos, respaldan su condena a cualquier acuerdo con Irán.
| Agencia EFE y Ámbito Financiero |

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