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No baja aún la tasa para financiar a las empresas
• DESCUBIERTO SIGUE POR ENCIMA DEL 23 POR CIENTO PARA COMPAÑÍAS DE PRIMERA LÍNEA
Juan Carlos Fábrega
El caso más claro es el de los adelantos en cuenta corriente a 7 días, que informa a diario el Banco Central. Hace apenas dos meses, antes de las elecciones presidenciales, la tasa para financiar a compañías de primera línea que solicitaban un descubierto era del 18,5%. Luego de las medidas de la AFIP para controlar al dólar, que provocaron un incremento adicional en el costo de fondeo de los bancos, trepó hasta un 24,5%. Sin embargo, a pesar de que ahora el ambiente financiero luce bastante más calmo, esa tasa apenas bajó al 23,4%.
Por otro lado, la tasa para captar depósitos bajó de un pico máximo superior al 22% a mediados de noviembre al 18,5% promedio en los últimos días, considerando exclusivamente el segmento mayorista. Para el público, los bancos están pagando en promedio el 16%. Será difícil, reconocen en las entidades, volver a los niveles de mediados de 2011, cuando la tasa de plazo fijo rondaba el 12% para las empresas y el 10,5% para el público. No sólo el temor a una devaluación continúa latente, sino que además la debilidad de las monedas latinoamericanas (en particular del real) le agrega más presión al tipo de cambio local. Por lo tanto, la expectativa de una suba más acelerada del dólar en los próximos meses está presente entre los ahorristas.
Interpretaciones
¿Por qué no baja la tasa de financiamiento a empresas, si ya hubo un retroceso en la de plazos fijos? Existen distintas interpretaciones, pero pueden mencionarse algunos factores que señalan los banqueros:
c La tasa de los préstamos siempre reacciona más lento que la de depósitos. Esto se notó cuando los rendimientos comenzaron a trepar para los plazos fijos, ya que los bancos tardaron varias semanas en comenzar a ajustar el costo del crédito. Arrancaron con las líneas a empresas, pero luego siguieron los préstamos personales. Por lo tanto, antes de cualquier disminución más agresiva, será necesario comprobar que las tasas de interés ya tocaron un techo.
El descubierto puede ser visto como una línea más riesgosa que el descuento de cheques, ya que el plazo de vencimiento es mucho menos preciso. Por lo tanto, una empresa más ahogada podría tardar mucho tiempo en cubrir su rojo.
Además, los plazos en general de la cadena de pagos se estiraron significativamente, lo que repercute en cheques de pago diferido a plazos más largos. También se estira, por lo tanto, el plazo de devolución de los que giran en descubierto, ya que resulta clave para financiar capital de trabajo, especialmente en esta época del año (antes del pago del medio aguinaldo y las vacaciones).
Por el momento, la presión de la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont se concentró en las líneas para pymes, particularmente la relacionada con el descuento de cheques. La pequeña empresa es, indudablemente, el sector más desprotegido en medio de la turbulencia internacional y que precisa seguir accediendo a fondeo relativamente barato. La tasa para este segmento se estipuló en el 18%, aunque había crecido a más del 25% en algunos casos. Pero se trata de líneas habilitadas con limitaciones.
El Banco Nación es el que «marca la cancha» en este sentido, ya que su titular, Juan Carlos Fábrega, fue el que instó no sólo a bajar los rendimientos de los descuentos de cheques, sino también a ponerle un techo a la tasa de plazos fijos para que no supere el 18%.
La buena noticia es que los depósitos en pesos están creciendo nuevamente a un importante ritmo (cercano al 2,5% mensual), especialmente los plazos fijos, lo que les permite a los bancos recomponer su base de liquidez, que se había achicado significativamente en septiembre y octubre. En la medida que esta tendencia se mantenga, será más factible que los bancos no sólo no corten las líneas crediticias para empresas, sino que además empiecen a retroceder las tasas para este segmento.

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