Ricardo Arriazu efectuó una serie de vaticinios sobre lo que puede ser el año próximo en lo económico. Anticipó que sin salida de capitales se puede crecer el 3%. Cauto.
Rosario - «El año que viene, si no hay salida de capitales, vamos a crecer un 3%. Sin embargo, si hubiera fuga de divisas, el crecimiento será negativo. Como será un año electoral, van a intentar por todos los medios que esto no ocurra», vaticinó ayer Ricardo Arriazu. Este economista se mostró optimista respecto a la expansión económica durante 2010 y encendió algunas luces de alerta para 2011.
Fue su exposición en el Precoloquio Centro de IDEA, ayer en esta ciudad. En ese sentido, aseguró que «estamos creciendo fuerte, aunque no lo reconozcan las cifras oficiales», y advirtió: «la expansión ocurre porque estamos tirando con cañones. El año que viene vamos a tener una situación de menores impulsos». Sin embargo, tranquilizó a la audiencia cuando dijo que a pesar del menor crecimiento en 2011 «no va a haber un colapso por ningún frente».
A continuación, los principales puntos de su exposición:
La pregunta es para cuánto alcanzan las reservas para saber si puede haber una nueva crisis o no. Una de las ventajas para que no se repita una como la que tuvimos en 2001 es que no hay depósitos. Los que hay son transaccionales.
Hicimos un escenario con corridas en las que se fueron del sistema un 50% de los plazos fijos y un 30% de depósitos. Significaría una pérdida de reservas internacionales de 10.000 millones de dólares.
Por primera vez, el consumo mundial va a ser superior a la producción de granos y de oleaginosas. Todo el mundo está convencido de que la Argentina tiene el futuro garantizado, porque India y China tienen que comer. Pero, ¿es cierto eso?
La Argentina debería estar estudiando cómo va a evolucionar el consumo y la producción de soja. Además, ya somos importadores netos de energía. Mientras tengamos superávit en otros rubros, vamos a poder seguir comprando. La pregunta es si hay las divisas suficientes para hacerlo.
Ahora estamos creciendo entre un 10% y un 11%. Pero hay que repasar si en el futuro esto va a seguir siendo así. En el último año hubo una mejora en el clima, que hizo crecer la cosecha gruesa. Además, hubo menos salida de capitales que en el año pasado; esto explica un crecimiento del 3% de la demanda agregada. También incidió la política monetaria. Y la fiscal, expansiva.
Como consecuencia se contrae el sector externo. En ese sentido, si se miran los números se concluye que en la balanza comercial todo creció por precios en los últimos años no por volúmenes. Otra constante fue la fuerte suba del gasto del sector público. Cada vez que no lo pudieron financiar, se hizo un ajuste real.
Para el año que viene, las perspectivas son más sombrías. Si bien el crecimiento va a seguir, va a decaer. Si se evalúa la incidencia de clima en la cosecha, la mejora va a ser marginal. Ya no va a haber un impulso como fue este año, que significó una mejora del 53%.
Otro punto a tener en cuenta es la evolución de los precios internacionales. Si se confirma la sequía en Hemisferio Norte, van a ser buenos. Ya dije que somos importadores netos de energía, entonces cuando el precio del petróleo sube, nos juega en contra.
La salida de capitales en 2011 va a estar influida por el año electoral, además que se va a comparar con 2010, que hasta ahora viene siendo bajo. Tenemos algunos escenarios de caída del PBI el año que viene de un 3%, pero para que eso ocurra tiene que haber bastante salida de capitales.
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