"Instamos al Senado a fin de que este irresponsable paso en falso dure lo menos posible. Sobre una cuestión tan delicada como nuestra seguridad nacional, los senadores deben dejar de lado sus motivaciones partidarias y actuar con velocidad. El pueblo norteamericano no merece menos", aseveró el vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, en un comunicado.
La clausura del programa, un punto de inflexión en la estrategia de seguridad del país posterior a los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, comenzó a regir ayer luego de una inusual sesión parlamentaria en la que el senador republicano Rand Paul bloqueó un intento de extender la anterior ley que la amparaba ante la mirada atónita de gran parte de sus compañeros de partido. "Ayer forcé la expiración del programa de espionaje ilegal de la NSA", escribió Paul, senador de Kentucky y precandidato republicano a las elecciones del año próximo, en Twitter.
Para reemplazar el controvertido programa de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), el Gobierno demócrata impulsó una nueva norma denominada ley de libertad de Estados Unidos, que ya tiene media sanción de la Cámara de Representantes. La nueva medida, que pondrá fin a la recolección masiva de datos telefónicos y creará un sistema más focalizado, superó el domingo un paso clave cuando el Senado aprobó iniciar su debate, luego de que el líder de la mayoritaria bancada republicana, Mitch McConnell, y otros correligionarios depusieran su oposición a su redacción actual. Sin embargo, en la misma sesión, Paul frustró el intento de McConnell de obtener una extensión temporaria del artículo 215, que buscaba evitar que la NSA y el FBI retuvieran sus poderes de vigilancia disminuidos hasta la aprobación de la ley de libertad.
La norma, en tanto, estaba ayer estancada en el Senado, y McConnell y otros republicanos querían introducirle enmiendas. Al reanudarse las sesiones, McConnell anunció que buscará tres cambios a la ley ya aprobada por los representantes. "Celebraremos una votación sobre la legislación tan pronto como sea posible", dijo McConnell sin dar detalles, informó la cadena CNN.
Otros legisladores republicanos, como el representante Kevin McCarthy, subrayaron que lo mejor sería que los senadores aprueben la ley tal como está escrita, aunque dijo que no podía adivinar qué harían en la otra ala del Congreso.
La expiración legal afecta no sólo la capacidad de la NSA de recolectar los metadatos telefónicos dentro de Estados Unidos sino que también restringe, al menos temporalmente, el poder del FBI para obtener información en investigaciones de espionaje y contraterrorismo.
Paul, un republicano libertario (ver recuadro aparte), lidera una activa campaña contra el programa de la NSA, que considera violatorio de las libertades individuales y del derecho a la privacidad. La actitud de Paul molestó a algunos de sus pares republicanos, que vieron cómo los poderes de vigilancia de los principales organismos de seguridad expiraron cuatro meses después de haber tomado control total del Congreso. Muchos de ellos insinuaron que Paul piensa más en su candidatura a la Casa Blanca que en la seguridad de sus compatriotas. El senador y excandidato presidencial John McCain se quejó de que para Paul "es una mayor prioridad la recaudación de fondos (de campaña) que la seguridad de la nación".
El debate sobre la vigilancia telefónica comenzó luego de que el exanalista de la NSA Edward Snowden reveló un amplio programa por el cual la agencia recopilaba millones de registros telefónicos no sólo dentro del país, sino también fuera de él, algo, en principio, no amparado por la Ley Patriota. Aunque funcionarios de inteligencia habían advertido de riesgos, también dijeron que no sería muy preocupante mientras la expiración del programa dure unos pocos días.
| Agencias ANSA, EFE, AFP, Reuters y DPA, y Ámbito Financiero |

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