24 de septiembre 2014 - 00:00

Obama enfrenta hoy en la ONU quejas por legalidad de los ataques en Siria

El teniente general William Mayville explicó ayer en Washington cuáles fueron los objetivos alcanzados en los primeros bombardeos contra yihadistas en Siria (izquierda). Los daños en una base local de Al Qaeda en Kfar Derian  fueron contundentes (derecha).
El teniente general William Mayville explicó ayer en Washington cuáles fueron los objetivos alcanzados en los primeros bombardeos contra yihadistas en Siria (izquierda). Los daños en una base local de Al Qaeda en Kfar Derian fueron contundentes (derecha).
Nueva York - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llega hoy a la esperada cita anual en las Naciones Unidas con el hecho consumado de un fuerte ataque aéreo contra posiciones yihadistas en Siria, lo que lo expondrá a un agrio debate en el Consejo de Seguridad, en el que Rusia mostrará una postura abiertamente crítica.

Estados Unidos y sus aliados árabes bombardearon Siria por primera vez ayer a la madrugada, provocando, en tres oleadas sucesivas, la muerte de al menos 128 combatientes del Estado Islámico y de Al Nusra, un grupo separado vinculado a Al Qaeda, lo que abre un nuevo frente contra los militantes al sumarse a la guerra civil siria de tres años.

Según informó la CNN citando fuentes militares, el líder de Al Nusra, Abú Yusef al Turki, murió en un ataque aliado.

Los bombardeos contra el EI se enfocaron en centros de mando, de entrenamiento, de comunicaciones y cuarteles en las ciudades de Al Raqa (su principal bastión), Deir al Zur, Al Hasaka y Abu Kamal, se informó.

Anoche, al cierre de esta edición, se registraba una nueva sucesión de bombardeos.

En un cambio notable de alianzas en Medio Oriente, los ataques no encontraron objeción -sino incluso señales de aprobación táctica- del régimen sirio de Bashar al Asad, que dijo que Washington le había notificado antes, versión relativizada por Estados Unidos.

El Comando Central norteamericano (Centcom) dijo que Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Qatar y Bahréin participaron o dieron apoyo a los ataques contra objetivos del EI.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo ayer en un discurso televisado que la fuerza de la coalición, que incluye a los cinco países árabes y que desde ahora atacará al EI en Irak y Siria, muestra que su país no está solo.

Dando inicio a una ofensiva que el mandatario definió como "larga" y que según jefes militares podría durar "meses", más de 150 bombas, la mayoría teleguiadas, entre ellas 47 misiles Tomahawk, fueron lanzadas desde bombarderos B-1, cazas F-15, F-16 y, por primera vez, los modernos F-22 Raptor.

Aprovechando esta primera misión en Siria, Estados Unidos lanzó en soledad varios misiles guiados contra una poco conocida célula de veteranos de Al Qaeda, el grupo Jorasan, que según el Pentágono planeaba un ataque "inminente" contra intereses occidentales desde bases en oeste de Alepo, en el noroeste sirio (ver aparte).

Además de participar en la Asamblea General de la ONU, Obama se mostrará hoy en el Consejo de Seguridad, donde se tratará un proyecto de resolución que llama a los países miembros a aprobar leyes que penalicen a las personas que viajen por el mundo para perpetrar actos terroristas y para combatir junto a organizaciones extremistas.

La Casa Blanca estima que unos 15 mil combatientes extranjeros pelean en las filas del EI. En tanto, el jefe de antiterrorismo de la Unión Europea, Gilles de Kerchove, estimó que el número de europeos luchando en las filas del EI asciende ya a 3.000, contra 2.000 de hace apenas unos meses. Esto hace temer a los Gobiernos del bloque por lo que puede pasar cuando éstos regresen a sus países de origen, donde, radicalizados, podrían llevar adelante atentados terroristas.

Rusia e Irán, aliados de Al Asad, se quejaron de que los ataques en Siria violen la legalidad internacional por no apoyarse en ninguna resolución del Consejo de Seguridad ni, como sí ocurre en el caso de Irak, en una autorización expresa del país en cuestión.

Esta será la postura que Rusia expresará hoy en el áspero y largo debate que se espera en el Consejo. Se descuenta que el estadounidense no pedirá un aval explícito a los ataques por la certeza de que el Kremlin lo vetaría. Sin embargo, llegará con el hecho consumado y con un comunicado del régimen sirio que, según su interpretación, valida la ofensiva.

Horas después del inicio de los bombardeos de la coalición internacional, que según la Casa Blanca reúne a 50 países, Al Asad manifestó su apoyo "a cualquier esfuerzo internacional contra los grupos terroristas".

Aun así, advirtió de que el éxito no debe depender sólo de la acción militar, sino también del compromiso con las resoluciones internacionales para detener cualquier tipo de apoyo al terrorismo.

Es más, su Gobierno dijo haber sido avisado por Estados Unidos de la inminencia de los ataques, algo que Washington relativizó, ya que oficialmente se niega a coordinar acciones militares con un régimen al que, hasta hace sólo un año, pretendía ayudar a derribar.

La portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, dijo que comunicaron a Damasco su intención de realizar operaciones aéreas en Siria a través de canales diplomáticos en las Naciones Unidas, pero que en ningún momento "coordinaron" o se mantuvieron contactos a nivel militar.

Sin embargo, oficiales iraníes que solicitaron mantenerse en el anonimato afirmaron que el aviso efectivamente se produjo y que se realizó justamente a través de Teherán.

Agencias Reuters, ANSA, AFP, EFE y DPA, y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario