2 de agosto 2013 - 00:00

Obama expone sus debilidades

Washington - El asilo por un año que Rusia concedió al prófugo exconsultor de inteligencia Edward Snowden pone al Gobierno de Barack Obama contra las cuerdas, cuando intenta que el Congreso no limite la vigilancia de las comunicaciones.

La Casa Blanca reconoció estar "extremadamente decepcionada" por la decisión de Rusia, último acontecimiento en este caso que deterioró las ya tensas relaciones entre los dos exenemigos de la Guerra Fría.

Según Steven Pifer, experto en relaciones entre ambos países en el Instituto Brookings de Washington, el asilo concedido al exconsultor de inteligencia no es "una buena noticia". Mientras Snowden estaba en el aeropuerto, "todavía había posibilidad de que los rusos lo expulsaran a un tercer país lo que, en mi opinión, hubiese sido la mejor solución", expuso Pifer, exembajador en Ucrania.

Especulando sobre el abanico de represalias que puede tomar Estados Unidos, Pifer predijo una reacción medida ya que "Putin ha demostrado que reacciona muy mal a las amenazas".

Tras concederse el asilo, la Casa Blanca afirmó ayer estar evaluando la utilidad de realizar la cumbre entre Putin y Obama a principios de septiembre en Moscú al margen de la reunión del G-20 en San Petersburgo.

"Debido a Snowden y a la presión política, si Obama participa en la cumbre bilateral con Putin será criticado" en su país, vaticinó el especialista. El enredo diplomático bilateral llega, además, cuando el Gobierno demócrata debe enfrentar una crisis interna por los cuestionamientos en el Congreso por el programa de vigilancia de las telecomunicaciones.

Agencia AFP

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