La violenta jornada comenzó ayer sobre la 1.00 hora local, con un atentado suicida contra una comisaría de policía en Sultanbeyli, un suburbio de Estambul, en el que murió el atacante. Diez personas, entre ellas tres uniformados, resultaron heridas al explotar el coche bomba incrustado contra el cuartel.
Varias horas más tarde, los agentes que vigilaban el lugar fueron atacados por un francotirador, y un policía murió a causa de los disparos. A continuación, las fuerzas de seguridad lanzaron un operativo, apoyado por helicópteros, para encontrar a los responsables, y los dos supuestos atacantes murieron, uno abatido y el otro al explotar en sus manos una bomba que quería arrojar contra los cuerpos de seguridad.
Todavía no estaba claro quién estuvo detrás de este primer atentado del día, aunque las autoridades acusaron al ilegal Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), mientras que la prensa no descarta que sea el grupo yihadista Estado Islámico. El PKK suspendió en julio el alto el fuego unilateral que mantenía desde hace dos años, mientras que los yihadistas habían amenazado a Turquía con atentados por permitir recientemente a la coalición internacional contra el EI usar sus bases.
En el segundo atentado del día, dos mujeres, supuestamente militantes de un partido de izquierda radical, atentaron contra el consulado de Estados Unidos en Estambul. Nadie resultó herido en el tiroteo, y una de las atacantes, una enfermera de 51 años de edad, fue apresada. El marxista-leninista DHKP/C ya había atacado en febrero de 2013 la Embajada de Estados Unidos, en un atentado suicida en el que murió un guardia de la legación. Pocas horas después se produjeron en la provincia de Sirnak, en el sureste del país, dos nuevos ataques, supuestamente cometidos por el PKK, contra la Policía y el Ejército turcos, en los que murieron cinco personas.
Desde que el PKK suspendió su alto el fuego, ya murió una treintena de agentes de seguridad, mientras que el Ejército turco bombardeó posiciones de la guerrilla kurda en el norte de Irak. Según medios locales, unos 400 guerrilleros del PKK perdieron la vida. Turquía lanzó una doble ofensiva contra el PKK y los yihadistas después de que un atentado suicida del EI contra una reunión de activistas de izquierda causó más de 30 muertos en julio en la ciudad de Suruc.
| Agencias EFE y AFP |


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