26 de marzo 2010 - 00:00

Orden de Olivos: ni pisar el Senado

Bronca entre opositores del Senado al enterarse de que el ministro de Economía faltaría a la reunión que se había comprometido a tener con ellos. La expresan los gestos de Gerardo Morales, Norma Morandini y Luis Juez.
Bronca entre opositores del Senado al enterarse de que el ministro de Economía faltaría a la reunión que se había comprometido a tener con ellos. La expresan los gestos de Gerardo Morales, Norma Morandini y Luis Juez.
Esta vez el plantón fue de sorpresa. Sólo unos pocos minutos antes de la hora prevista para que Amado Boudou comenzara a exponer ayer ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Miguel Pichetto anunció que la presentación se suspendía. Las razones no fueron demasiado claras, aunque hubo un intento por cuidar las formas. Pichetto explicó que la reunión se postergaría hasta el próximo martes para incluir en ese debate los proyectos para habilitar por ley el uso de reservas para el pago de deuda, que el Gobierno lanzó vía DNU. Pero además hubo ordenes para bajar el nivel de exposición del ministro, que parecía condenado a un día entero de torturas ante la oposición.

Fue un escueto comunicado, compartido por Eric Calcagno, el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda que había organizado esa sesión con Boudou que tenía el intento de frenar la decisión de la oposición de avanzar en el recinto con un pedido de interpelación al ministro, para suspender todo.

Mientras tanto, en el Salón Illia del Senado radicales y peronistas disidentes esperaban sentados a un Boudou que nunca llegó. «Es una falta de respeto», dijo allí el radical Gerardo Morales, «Nos levantan la presencia de Boudou por demoras en el vuelo y le pedimos al presidente de la Comisión de Presupuesto que mantenga la visita».

Pichetto les había explicado que el ministro se había demorado en su regreso desde la Asamblea del BID en Cancún y pedía entonces tiempo para organizar otra agenda. Morales no creyó las excusas: «En la próxima reunión le vamos a pedir que explique la reapertura del canje y la inflación y que diga dónde la gente va a encontrar la merluza para comprarla a $ 12 y donde está el kilo de asado $ 10,50».

En el bloque kirchnerista juraban que la decisión de suspender la reunión había partido de Pichetto y no de Boudou. Se explica así el llamado desde la Casa Rosada para bajarle la tensión a la presentación del ministro en el Congreso. Néstor Kirchner no quiso, además, entregarlo un día entero al interrogatorio de diputados y senadores, por lo que se ordenó recortar la visita a la presentación de la tarde ante Diputados.

Por lo demás, todo fueron quejas de la oposición. La cobista Laura Montero exigió: «Tiene que dar respuestas al Congreso, cuando además nos demandan propuestas. Queremos la presencia de Boudou en el Congreso».

Pero a pesar de todo hubo reunión de Presupuesto y Hacienda, habida cuenta que la oposición tiene allí mayoría y quórum para sesionar. Presididos por el radical chaqueño Roy Nikisch, los senadores hicieron allí un ejercicio de protesta sin el kirchnerismo presente. Fue el momento para ajustar una agenda hipotética de preguntas para una próxima visita de Boudou y mascullar la bronca pensando en la votación de una interpelación formal al ministro. Pichetto prometió que no se llegará a ese extremo y que Boudou estará ante esa comisión el próximo martes.

Dejá tu comentario