27 de febrero 2012 - 00:00

Oscar 2012: “Hugo” ganó anoche premios técnicos

El director iraní Asghar Farhadi, con su Oscar, defendió la milenaria cultura de su pueblo y atacó las «hostilidades, intimidaciones y agresiones» que sufre su país.
El director iraní Asghar Farhadi, con su Oscar, defendió la milenaria cultura de su pueblo y atacó las «hostilidades, intimidaciones y agresiones» que sufre su país.
La ceremonia de anoche de los Oscar fue la de la celebración del cine como arte e industria, la de la tradición de un espectáculo hoy ensombrecido, u opacado, por medios digitales en su producción y distribución, y amenazado por la piratería. Fue el canto de Hollywood a sí mismo, el Hollywood que no quiere que ese canto sea el del cisne. Este fue el clima que le restó algo de su habitual humor, y le proporcionó un tono algo melancólico.

Con la presentación de Tom Hanks, esta 84ª edición arrancó con dos premios tempranos a «Hugo», de Martin Scorsese, el film homenaje a uno de los pioneros del cine, George Meliès. Robert Richardson, habitual colaborador del director y de Quentin Tarantino, se quedó con la estatuilla a la Mejor Fotografía (era la séptima nominación individual de Richardson y el tercer Oscar que gana), en tanto que la pareja de Dante Ferretti Francesca Lo Schiavo lo ganó por Dirección de Arte/Escenografía, por su reconstrucción del Montmartre del París de los años 20 que se ve en 3D. «¡Se lo dedico a Martín y a Italia!», clamó Lo Schiavo con su Oscar en la mano.

La ceremonia se había iniciado a las 22.30, hora argentina, cuando Morgan Freeman dio por inaugurada la transmisión con el habitual clip humorístico, protagonizado por el esta vez nuevamente maestro de ceremonias Billy Crystal, protagonizando momentos claves de los nueve títulos nominados a Mejor Película (el más gracioso fue el de «Hugo», donde interactuaba con Tom Cruise con lentes 3D como si estuviera en «Misión imposible»).

Crystal dio por iniciada, a continuación, la fiesta, con rutinas que se tornarían, con el paso de las horas, en el motivo principal de estos Oscar: el cine como referencia del pasado y el presente, las diferencias sustanciales, la identidad como arte (es decir, el mismo tema de las favoritas de anoche, «Hugo» y «El artista»). «El cine es ese lugar donde se ríe, se llora, se mandan mensajes de texto...», bromeó. Más tarde, en otro clip sobre momentos culminantes de grandes títulos del pasado (desde «Perdidos en la noche» hasta la protagonizada por él mismo, «Cuando Harry conoció a Sally»), remarcó, luego de recordar que hoy hasta en un teléfono se ven películas: «Estas eran películas que se filmaban como películas». Una gran parte de las bromas de Crystal anoche, aunque también melancólicas, estuvo dirigida al «teatro quebrado», aludiendo a la empresa Kodak que entró en convocatoria de acreedores tras el triunfo de la fotografía digital.

La entrega, con la presentación de las espléndidas Cameron Díaz y Jennifer López, continuó con la entrega de los Oscar al Mejor Vestuario, para Mark Bridges por «El artista» (el primero de la noche) y al maquillaje de Mark Coulier y J. Roy Helland, que transformaron a Meryl Streep en Margaret Thatcher en «La dama de hierro».

«Una separación», como la totalidad de los pronósticos indicaba, se quedó con el Oscar al Mejor Film en Lengua Extranjera. Fue la primera película iraní en la historia en obtenerlo. Su director, Asghar Farhadi, que si bien tiene una posición ambigua con respecto al régimen de Mahmud Ahmadineyad (primero fue opositor, luego se «disculpó» a medias por esa postura), tuvo un discurso ligeramente incómodo para el auditorio: «En este momento, muchos iraníes en el mundo estarán mirando e imagino que estarán muy felices. En estos años de guerra, intimidación y agresiones entre políticos, el nombre de su país, Irán, habla acá a través de su gloriosa cultura, una cultura rica y antigua que ha sido ocultada tras el pesado polvo de la política. Con orgullo, le dedico este Oscar a mi país, el pueblo que respeta a todas las culturas y civilizaciones y desprecia la hostilidad y el resentimiento».

«Hugo» de Scorsese continuó recibiendo Oscar técnicos: lo ganaron poco después Tom Fleischman y John Midgley como Mejor Mezcla de Sonido, y Philip Stockton y Eugene Gearty en Mejor Edición de Sonido. En cambio, el correspondiente a Mejor Edición recayó en Angus Wall y Kirk Baxter por «La chica del dragón tatuado». El primer motivo especialmente sensible de la ceremonia, esos que tanto ama Hollywood, fue la entrega del Oscar como Mejor Actriz de Reparto para la actriz afroamericana Octavia Spencer por su papel en «Vidas cruzadas», que se emocionó y lloró al recibirlo. Algunas lágrimas habrán corrido también por las mejillas de la argentina Berenice Bejo, que competía en esta misma categoría por su trabajo en «El artista».

Al cierre de esta edición, Daniel Lindsay, T.J. Martin y Rich Middlemas obtenían el Oscar para Mejor Documental para la película de tema deportivo «Undefeated» («Invicto»), y Gore Verbinski lo hacía por «Rango» como Mejor Film de Animación.

En los Estados Unidos, los productores del espectáculo estaban preocupados por que los Oscar perdieran su condición de ser el segundo acontecimiento más seguido por la televisión tras el Super Bowl, si no consiguen más de 40 millones de espectadores, lo que -se estimaba- será difícil, dado que la gran favorita del año es la película muda «El artista».

Los Grammy, por ejemplo, consiguieron una audiencia de 39,9 millones en televisión a principios de mes, un día después de la muerte de Whitney Houston. Esta fue la mayor audiencia de los Grammy desde 1984 y estuvo muy por encima de los 26 millones que siguieron los principales premios de la industria de la música el año pasado. Si los Oscar no pueden superar los 40 millones, pasaran a la tercera posición por primera vez en su historia.

Sólo dos veces desde 2002 los Oscar han tenido una audiencia superior a los 40 millones, y sucedió en los años en los que éxitos de taquilla «El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey» y «Avatar» competían por la mejor película. Ambas ya habían recaudado cientos de millones en taquilla. El año pasado, la ganadora del Oscar a la mejor película, la británica «El discurso del rey», no era un gran éxito de taquilla, y el premio sólo le proporcionó 37,6 millones de espectadores.

Dejá tu comentario