Otra caja para el Gobierno: el Central ganó $ 23.500 M

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• MARCÓ DEL PONT PROMETE GIROS GRADUALES AL TESORO.
• «SE RESPETARÁ EL PROGRAMA MONETARIO», AFIRMÓ

Era un secreto a voces pero ayer se confirmó: el balance del Central arrojó una utilidad récord de $ 23.500 millones en 2009. El documento, auditado por la consultora KPMG, recibió ayer el visto bueno del directorio. Pero ahora resta discutir lo más sensible: de qué forma estas ganancias serán giradas a la Tesorería nacional.

La ganancia surgió de la suba del dólar durante el año pasado (cercana a 10%), pero sobre todo de la gran apreciación en los precios de los títulos públicos. El problema es que se trata de una ganancia «devengada». Ello significa que se trata de una utilidad que figura en el balance, pero que no generó dinero en efectivo. Por lo tanto, los giros que se realicen al Gobierno serán emisión pura, con el peligro de afectar la inflación y la tasa de interés.

Según explicaron desde la autoridad monetaria la decisión sobre cómo se irán escalonando los giros «será tomada en las próximas semanas» y destacaron que «no hay apuro para resolverlo».

De esta forma, buscaron poner paños fríos en un tema que es seguido con preocupación. El temor en el mercado es que se produzca una fuerte emisión que termine acelerando todavía más la inflación en los próximos meses.

Fuentes cercanas a la presidenta del Central señalaron que «el compromiso es respetar el programa monetario». Así, sugieren que la distribución de utilidades deberá realizarse de acuerdo a cómo vaya evolucionando la expansión de dinero en los próximos meses.

En lo que va del año, el Central le giró $ 1.500 millones al Gobierno en concepto de «adelanto de utilidades». Fue en febrero y resultó clave para que las cuentas fiscales eludieran el déficit. Luego Economía solicitó otros $ 2.500 millones en marzo, pero en el Central prefirieron esperar a que se conozca el balance para enviar más recursos.

Se dará en los próximos meses cierta tensión entre los pedidos que realice Economía, que priorizará las necesidades de caja, y la disposición del BCRA para transferir fondos, ya que deberá respetar los límites establecidos por el Programa Monetario (PM), que se aprobó en diciembre de 2009 pocas semanas antes de que Martín Redrado abandonara la institución.

El PM estableció un tope de crecimiento en la cantidad de dinero del 19% para todo el año. Claro que se tomó en cuenta un giro de utilidades muy inferior al que terminaría realizando el BCRA.

El período más complejo es este segundo trimestre, ya que el Central deberá comprar una gran cantidad de dólares para evitar que caiga y emitirá a cambio pesos. Si a esto se le suma el giro de utilidades, la situación puede volverse explosiva.

Entre abril y junio el M2 (circulante más depósitos a la vista) no debería incrementarse en más de $ 8.400 millones. Es equivalente a un aumento del 5% en relación con el nivel actual.

Si bien existe cierto margen de maniobra para que el organismo que preside Mercedes Marcó del Pont, éste no es demasiado generoso. En su momento, Redrado sostenía que no estaba dispuesto a girarle al Gobierno más de $ 10.000 millones para generar efectos no deseados en los precios. Pero es probable que ahora el Central se vea obligado a girar alrededor de $ 20.000 millones.

La buena noticia para el organismo es que la Casa Rosada estará algo más holgada en este trimestre, debido a que la gran liquidación de dólares de la soja generará un fuerte aumento de la recaudación. Además, el mes que viene se produce el vencimiento anual del Impuesto a las Ganancias, por lo que serán meses de fuerte aumento en los ingresos públicos y disminuye la necesidad de recurrir al auxilio de la caja del Central.

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