7 de junio 2010 - 00:00

Otra vez en lo más alto

Al igual que en 2008, Nadal volvió a ganar Roland Garros sin ceder sets y retornó a la cima del ranking.
Al igual que en 2008, Nadal volvió a ganar Roland Garros sin ceder sets y retornó a la cima del ranking.
Jugó la final a la perfección, en «su» lugar en el mundo y ante un rival que, un año atrás, le había asestado uno de los golpes más duros en su carrera. El marco no podía ser mejor. Se trata de Rafael Nadal, que derrotó a Robin Söderling en el partido decisivo de Roland Garros y que en 2009 lo había amargado en octavos de final, al eliminarlo sorpresivamente. Pero el tiempo le dio revancha y, un año después, logró superarlo en sets corridos (6-4, 6-2 y 6-4) en dos horas y 18 minutos para gritar por quinta vez en París y, de yapa, recuperar el liderazgo en el ranking de la ATP, desplazando a Roger Federer al segundo lugar, tal como lo había hecho el suizo el año pasado tras coronarse en Wimbledon.

«Este año fue muy difícil para mí por las lesiones. Esto empezó desde este torneo el año pasado. Estaba nervioso, pero sabía que había alguna posibilidad. ¡Es un gran día para mí!», fueron las entrecortadas palabras del español, que tras revolcarse por el polvo de ladrillo parisino, se sentó en su silla y se tapó la cara con la toalla para ocultar sus lágrimas. El italiano Nicola Pietrangelli, ganador en dos ocasiones de este torneo, 1959 y 1960, entregó la Copa de los Mosqueteros a Nadal, quien se animó a agradecer en francés. «Gracias, por vuestro apoyo. Este es el momento más emocionante de mi carrera», dijo, para luego, en español, venerar a la reina de España, Sofía, su presencia. «Quiero agradecer la presencia de su Majestad y al resto de las autoridades. Estar acá es muchísimo más que un sueño, después de un año difícil», añadió en inglés. Con este trofeo, Nadal quedó a uno de igualar al sueco Bjorn Borg, que ostenta 6, sumó su séptimo Grand Slam y el 39° título de su carrera.

En el cuadro femenino, el sábado, Francesca Schiavone hizo historia para Italia, al convertirse en la primera tenista de ese país en obtener un título de Grand Slam, tras vencer a la australiana Samantha Stosur por 6-4 y 7-6 (2). Enterada de la lesión de su compatriota Valentino Rossi (ver pág. 28), la italiana le dedicó una de las asas de la Copa Suzanne Lenglen. «Valentino ganó más de cincuenta títulos... Yo le dedico esta asa a él, que es un campeonísimo», subrayó la italiana, que desde hoy ocupará el sexto puesto en el ranking.

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