26 de febrero 2010 - 00:00

Pacto exprés con municipales para evitar paro

Era esperable que, tras el acuerdo de aumento salarial con los maestros, los otros gremios que reportan al Estado porteño iniciaran sus propios reclamos, pero los municipales apenas esperaron horas para presionar a los funcionarios macristas. Ayer mismo, cuando comunicaron la posibilidad de un paro general de actividades para el lunes, fueron convocados de urgencia por el ministro de Hacienda, Néstor Grindetti. La firma de un acta que calmó los ánimos todavía no incluye una pauta salarial, pero amortigua la decisión del Gobierno porteño de dejar cesantes a cerca de mil empleados por ausencias reiteradas a sus trabajos y también recrea la promesa de Mauricio Macri de incorporar a 17.000 contratados al plantel permanente de municipales.

El acuerdo con Grindetti y otros funcionarios del área fue sellado a la tarde por los principales caciques del poderoso Sutecba, entre ellos, Amadeo Genta, Patricio Datarmini y Alejandro Amor.

En principio, buscarán una mejora salarial hasta mayo, cuando volverán al ruedo, pero además en el documento se anticipa que comenzarán a pasar a la planta permanente 4.000 trabajadores que ya hayan aprobado los exámenes preocupacionales que exige el empleo. Por otra parte, el acta asegura que los cesanteados cobrarán el sueldo de febrero, aunque el castigo haya recaído en ese mes, pero no serán reincorporados. En cambio, se extiende el plazo para la presentación de descargos, de 5 a 10 días.

Los municipales habían amenazado con la realización de un paro general para el próximo lunes, que podría haber afectado, inclusive, la realización del acto de apertura de sesiones legislativas que tendrá a cargo Macri ese día.

Ayer, el jefe porteño habló a favor del acuerdo salarial que, tras una dura negociación, terminó conformando a los docentes, el miércoles casi a medianoche. «Los principales beneficiados son los chicos», dijo al mostrarse junto al ministro de Educación de la Ciudad, Esteban Bullrich, durante una recorrida por las obras de ampliación de un jardín de infantes en el barrio porteño de San Telmo. El acuerdo con los maestros ahora obliga al Gobierno porteño a conformar a los municipales y luego al sector médico, con un presupuesto que no ha incluido esas previsiones y que deberá ser retocado por la Legislatura para obtener las partidas necesarias.

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