10 de julio 2015 - 00:00

País cruzado por el drama de las madres solitarias

 Asunción (enviada especial) - La nueva familia, una realidad sobre la que la Iglesia Católica fue instada a reflexionar por el papa Francisco, tiene en Paraguay el rostro de las madres solteras, la mayoría de ellas adolescentes. Realidad, por otra parte, que sorprende por su masividad.

Cuatro de cada diez hogares paraguayos están liderados por una mujer, según la Encuesta de Hogares realizada el año pasado por la Dirección General de Encuestas, Estadísticas y Censo (DGEEC). Otra estadística, realizada por la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), registró en 2008 que del total de embarazadas atendidas, el 20% eran menores de 19 años, de las cuales el 88% eran solteras.

"Las raíces históricas de esa situación se remontan a las guerras y revoluciones que tuvimos y que dejaron al país sin hombres. Por lo tanto, la mujer paraguaya se conformaba con tener hijos y ni aspiraba a tener marido", señaló a Ámbito Financiero la investigadora en Ciencias Sociales de la UNA, Marta Canese. "Pero actualmente se debe a la ignorancia, a la falta de una educación adecuada y de calidad. La educación debe poner énfasis en los derechos del niño y de la mujer", indicó.

En los últimos tiempos, Paraguay logró avances en legislación civil para asegurar el reconocimiento de los niños de parte de sus padres, otro de los problemas derivados de una maternidad en soledad. Las normas, que tardaron años en llegar, aseguran la identidad de los menores, resguardando legalmente el apellido de la madre en caso de que el padre no lo reconozca o estableciendo mecanismos de manutención, entre otros.

Sin embargo, la respuesta gubernamental, calificada por asociaciones civiles como insuficiente, llegó tarde, cuando el fenómeno había mutado. Hoy la problemática de las madres solteras paraguayas es la del embarazo adolescente e infantil, este último con el agravante de que suele ocurrir tras casos de violación. Cada día nacen dos niños de madres de entre 10 a 14 años, según el Fondo de Población de las Naciones Unidas. Alarmante.

"Vemos a miles de nenas embarazadas e incluso es algo considerado como natural", señaló a este diario la abogada Cristina Román, presidenta del colectivo de mujeres 25 de Noviembre y madre soltera, quien agrega que la maternidad solitaria es, además, otro hecho de desigualdad social ya que el Estado no garantiza el acceso a las pruebas de ADN ni presta asesoría legal a las mujeres para que inicien procesos judiciales.

Las nuevas formas de familia y el esfuerzo que debe realizar la Iglesia para incluirlas en su seno es el desafío que el papa Francisco planteó -no sin reticencias de los sectores más conservadores- a los obispos de todo el mundo para el Sínodo que se realizará en octubre en el Vaticano.

"Quien se acerca a la Iglesia debe encontrar puertas abiertas, no fiscales de la fe", exhortó el sumo pontífice meses atrás. Poco antes había "denunciado el comportamiento hipócrita" de los curas que niegan el sacramento del bautismo a los hijos de madres solteras. En Paraguay, donde el 90% de la población es católica, la institución eclesiástica dice haber dejado atrás la discriminación de esas mujeres hace tiempo. Monseñor Mario Medina, obispo del departamento de Misiones, indicó a Ámbito Financiero que "se debe tener aprecio por las madres solteras y que los hijos no tienen la culpa, por lo que deben tener la chance de ser bautizados y educados en la fe cristiana".

Sin embargo, para Román uno de los mayores obstáculos a vencer aún es el cultural. Y en una sociedad tan fuertemente ligada a su fe, los valores católicos tradicionales son algo a revisar. "La religiosidad es muy fuerte y aunque se hable del respeto que merecen las mujeres, en la práctica es machista", afirmó el obispo, que aseguró que esa visión es extensiva a muchas mujeres.

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