Washington - Las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos alcanzaron ayer un acuerdo sobre un paquete de estímulo de u$s 789.000 millones. Lo anunció el líder de la bancada demócrata en el Senado, Harry Reid, y adelantó que la votación podría celebrarse hoy mismo.
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El pacto se resolvió en la comisión mixta del Senado y la Cámara de Representantes formada para conciliar los textos que habían sido previamente aprobados en ambas ramas del Congreso. El presidente Barack Obama, que ha insistido en que se trata de las patas fundamentales de su plan para la reactivación económica, quiere que el proyecto llegue a su escritorio a más tardar la semana próxima para firmarlo prontamente. Según la Casa Blanca, el paquete deberá servir para «crear o salvar» hasta 3 millones de empleos y conceder reducciones impositivas «al 95% de las familias trabajadoras».
Reid, senador por Nevada, dijo que se trató de un proceso de negociaciones «de toma y daca», ya que la gestión legislativa es «el arte del compromiso».
En ese sentido, Susan Collins, una de las senadoras republicanas que venía apoyando el plan, señaló que las tratativas «aumentaron el monto de dinero destinado a infraestructuras», para llevarla a u$s 150.000 millones. «Demostramos que trabajando juntos podemos afrontar la enorme crisis económica que afronta el país», agregó.
Otro senador republicano que apoyó el proyecto de los demócratas, Arlen Specter, de Pensilvania, señaló que hubiera preferido el paquete de su colega de Arizona, John McCain, basado en un programa de alivio fiscal. «Pero este paquete tiene un fuerte componente de recortes impositivos», admitió, en referencia a los u$s 275.000 millones que se destinarán a rebajas tributarias.
Además, el paquete crea un fondo de estabilización para «ayudar a los estados en problemas a cerrar los agujeros en sus presupuestos».
«Todos concedieron algo para alcanzar algo todavía más grande», sintetizó por su parte el senador independiente, Joe Lieberman, de Connecticut.
El toque de dramatismo lo dio el legislador demócrata Daniel Inouye: «Somos una superpotencia; si nosotros nos caemos, habrá caos en el planeta», destacó.
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