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Para muchos, una opción entre la peste y el cólera
Mélenchon, eliminado pero que obtuvo un 20% de votos, rechazó llamar a votar contra Marine Le Pen y asegura que no revelará por quien sufragará en la segunda vuelta.
Muchos políticos de casi todas las tendencias reclaman un frente común contra la candidata antimigración y antieuro en nombre del "frente republicano".
Pero la unidad contra Marine Le Pen es menos evidente que hace quince años, cuando su padre, Jean-Marie, logró llegar a la segunda vuelta, en la que fue derrotado abrumadoramente por el presidente saliente Jacques Chirac (82%-18%).
También hay muchas reticencias a la consigna del derrotado candidato de la derecha conservadiora, François Fillon, de votar Macron.
Muchos consideran al centrista como el heredero del impopular presidente socialista saliente, François Hollande, un argumento que el propio Fillon había reiterado antes del primer turno.
Más de una cuarta parte de los electores de Fillon (27%), devastados por su eliminación, se abstendrán o votarán en blanco, según el sondeo Ifop.
Fillon era el gran favorito en estas presidenciales, pero un escándalo de empleos presuntamente ficticios en beneficio de su familia lo hizo perder ya en la primera vuelta.
Entre los más reticentes está el movimiento católico conservador Sens Commun (Sentido Común), que apoyó abiertamente a Fillon porque prometía "restaurar los valores familiares" tras un gobierno socialista marcado por la legalización del matrimonio homosexual.
"¿Cómo elegir entre el caos de Marine Le Pen y la podredumbre política de Emmanuel Macron?", se preguntaba el domingo el presidente de Sens Commun, Christophe Billan.
"Entre la que quiere salir de Europa y el que nos propone una Europa a la (Jean-Claude)Juncker (presidente de la Comisión Europea), con sus deslocalizaciones hacia países con salarios de 600 euros por mes , el voto en blanco me parece la buena solución", se indignó "CYP92", un lector de Le Figaro, en un foro de este diario conservador.
Francis Fauchère, mayorista en el mercado de Rungis, en la periferia de París, aseguró que se sumará a los abstencionistas, hartos y asqueados, según él, de la política francesa.
"Ya no creo en nada" afirmó tras una visita de Marine Le Pen al mercado. "Es como todos los candidatos, vienen a vernos cada cinco años y todos prometen lo mismo".
Por el momento, los sondeos auguran una abstención del 27% en la segunda vuelta del 7 de mayo (frente al 20% en la primera vuelta), así como una victoria de Emmanuel Macron (61%) contra Marine Le Pen (39%).
| Agencia AFP |


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