El debutante Bryan Bertino presenta una historia basada en un hecho policial no resuelto, que involucra una serie de asesinatos en una apartada casa de campo. Por una cuestión menor, una pareja determinada a pasar un momento romántico, se separa brevemente y la mujer (Liv Tyler), sola en la casa, comienza a vivir momentos realmente espeluznantes, con un grupo de extraños merodeando e intentando ingresar en la cabaña. A medida que se van desarrollando los acontecimientos, con la vuelta del hombre (Scott Speedman) y la aparición de nuevos infortunados, las cosas se complican más y más -porque los personajes jamás hacen lo que dicta el sentido común-, hasta arribar a un desenlace escalofriante, incluso mucho más terrorífico por su apuesta a la sugerencia antes que al hiperrealismo de las entrañas que es tan común al género. H.M.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario