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Parlasur: enigmas y turnos de un congreso "sin leyes"
• LA ELECCIÓN DE DIPUTADOS PARA EL MERCOSUR, FACTOR NOVEDOSO EN LA CAMPAÑA
Jorge Taiana, Mariana Zuvic, Jorge Vanossi, José María Vernet, Andrés Larroque y Claudio Lozano.
El casino era la extensión que quedaba activa del coqueto Hotel del Parque, sobre la costanera montevideana, que años atrás se constituyó en la sede del Mercosur. Pero en unos meses las oficinas no alcanzarían para cobijar a los nuevos delegados: de los 122 diputados que hoy acumulan los cinco países -Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela-, a partir de diciembre se incrementarán a 187.
En las PASO del 9 de agosto, con una boleta nacional de 19 candidatos titulares -y 19 suplentes- y una tira con postulante uninominal por cada provincia se repartirán las 43 bancas que corresponden a la Argentina y que se sumarán a los 18 paraguayos que ya fueron electos por voto directo.
Brasil, que se queda con 75 bancas, prometió seleccionar a los suyos en 2018 y Uruguay (que tiene 18) lo pateó para 2019. "Venezuela, que tendrá 33, lo hará cuando pueda: recién consiguió las municipales de fin de año", explicó un candidato al tanto de los vaivenes de la región.
En el oficialismo interpretan que la elección de los parlamentarios por la Argentina mediante voto directo inyectará protagonismo al parlamento y empujará a los demás países a acelerar su elección. Así y todo, cada miembro pone a sus representantes en el recinto, sólo que Brasil, Uruguay y Venezuela envían diputados que son legisladores nacionales elegidos por sus parlamentos. Es decir: voto indirecto.
Es lo que hizo la Argentina en estos años y que hará que varios diputados y senadores sigan como parladiputados hasta fin de año, entre ellos el neocamporista Andrés "Cuervo" Larroque, al radical chaqueño Ángel Rozas, el puntano y candidato presidencial Adolfo Rodríguez Saá, el ceteísta Claudio Lozano o el senador por la UCR de Formosa, Luis Naidenoff, que ocupa la vicepresidencia por la Argentina en el Parlasur.
Cuando, a mediados del año pasado, la Casa Rosada intempestivamente empujó una ley para que, en simultáneo con la presidencial se elija el paquete de parlasurianos, asomaron sospechas porque se creyó que Cristina de Kirchner sería candidata para ese cargo.
El primer escalón, finalmente, lo ocupó el excanciller Jorge Taiana, que como jefe de la diplomacia argentina a fines de 2005, con Néstor Kirchner como presidente, firmó el acta de constitución del Parlasur. Taiana convocó para hoy a una cumbre con los 19 candidatos del FpV para coordinar la campaña y unificar un discurso. Algo que, a su tiempo, harán Mariana Zuvic -candidata única de Cambiemos, que se repite en las boletas de Mauricio Macri, Elisa Carrió y Ernesto Sanz-, Jorge Vanossi, el postulante de UNA -el frente entre Sergio Massa y José Manuel de la Sota-, Juan Carlos Zabalza, de Progresistas, o José María Vernet, candidato de Compromiso Federal, entre otros.
Tendrán delante un menú complejo. Por un lado, aclarar el calendario. "Eso de que asumimos en 2019 es la prueba de que una mentira absurda puede ser repetida, sin fundamentos, por muchos", estalló Oscar Laborde, candidato K en el renglón noveno. Los 43 electos por del FpV, Cambiemos, UNA o, entre otros, Progresistas -el reparto será por sistema D´Hondt con un piso de 3%- asumirán en diciembre próximo y sesionarán en el excasino de Montevideo.
El otro punto rugoso se vincula con una particularidad: el Parlasur es un congreso que no dicta leyes. A diferencia del Parlamento Europeo, por ejemplo, es un organismo opinativo o, como dice un candidato, "recomendativo". En Uruguay citan a Carlos "Chacho" Álvarez, que suele decir que "la integración no se mide en años", una forma de bajar la expectativa sobre lo que debe lograr, en el corto plazo, el Parlasur.
"Dependerá de los diputados: tendrán la posibilidad de convertirse en una voz distinta o paralela a las de las cancillerías para tratar de acercar posiciones en conflictos comerciales o políticos" explicó un involucrado en la elección que José "Pepe" Pampuro trató, sin éxito, de apurar en el año 2011.
Asoman otros asuntos regionales, por ejemplo la lucha contra la trata de personas, que podría abordarse desde el parlamento común aunque no esté, a priori, en condiciones de dictar una ley supranacional.
La integración en el Mercosur tuvo como rasgo particular, a diferencia de la Unión Europea, que los integrantes hicieron una baja resignación de soberanía.


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