Washington - Importantes legisladores estadounidenses se mostraron ayer optimistas de poder alcanzar un acuerdo para extender un recorte de impuestos de la era George W. Bush a todos los contribuyentes y continuar con la ayuda de emergencia para millones de desempleados de largo plazo en Estados Unidos. El presidente del país, Barack Obama, y otros líderes demócratas quieren ampliar los recortes sólo a estadounidenses de ingresos medios y bajos, argumentando que reducciones para los más ricos sumarían otros 700.000 millones de dólares a los déficits presupuestarios en los próximos 10 años. Los republicanos, que lograron importantes victorias en las elecciones parlamentarias del 2 de noviembre, quieren que los impuestos se mantengan sin alteración para todos los contribuyentes. Dicen que la incertidumbre sobre los impuestos desalienta la inversión y afecta la creación de empleos en momentos en que la economía se recupera de la peor recesión desde la Gran Depresión.
Agencia Reuters
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