De acuerdo con los sondeos revelados en la víspera, Trump obtenía un 31% de la intención de voto frente al 24% del senador Ted Cruz, que perdía su condición de favorito debido al poder de movilización de su rival. Además, en el campo republicano, con 12 aspirantes, el senador Marco Rubio ocuparía el tercer puesto con un 17% de apoyos, mientras que ninguno otro superaba el 10%. El aspirante demócrata Sanders, que propone una nueva forma de hacer política en EE.UU. y conectó con los jóvenes, también conseguiría movilizar a personas que nunca debatieron en las asambleas políticas de Iowa y obtenía un apoyo del 49% frente al 46% de la candidata Hillary Clinton.
No obstante, la contienda en el lado demócrata, la primera desde 2008 abierta a un nuevo líder distinto de Barack Obama, seguía quedando en un muy estrecho margen, por lo que será finalmente la participación la que decante la balanza. Iowa, un estado del Medio Oeste que esperaba una tormenta de nieve, es el primer terreno de batalla para las primarias de los partidos, que decidirán en julio quiénes se convierten en los candidatos presidenciales para los comicios de noviembre. Además de dar el puntapié inicial, carga con un valor simbólico: ningún presidente ocupó la Casa Blanca sin antes haber triunfado aquí.
| Agencias EFE y ANSA |

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