Barack Obama, en su quinto año en la Casa Blanca, registra índices de popularidad cada vez más bajos, incluso peores que los de George W. Bush a fines de 2005. Según el diario Washington Post, el mandatario es juzgado negativamente por el 55% de los estadounidenses. Todos los presidentes, desde la posguerra hasta hoy, estaban en mejor situación que el demócrata un año después de su reelección. La única excepción fue Richard Nixon, quien marcó una impopularidad del 71% arrastrado por el escándalo del Watergate.
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