La cuarta rueda no trajo consigo lo que más aguardaban los operadores locales, pero no es desechable poder constatar que fue la primera fecha semanal en la que se pudo salir del mínimo y alcanzar un simbólico signo positivo, de leve porcentual. Que traducido al escenario extendido del día estuvo dentro de lo neutro. Y si hay que darle algún mérito todavía más favorable, pues que en el exterior la caravana global actuó dentro de un curso negativo en todos los frentes. Volvieron los chinos a ser "culpables", con inestabilidad en su economía, de donde el Dow Jones porfió para no mostrar otra rueda en contra y quedó en la cornisa, con saldo en blanco. Europa mostró huellas más marcadas, con caídas apreciables, en tanto el Bovespa acusó un 0,3% de baja y -previo- con Shanghái en descenso del 1,2%. Inserto en tal marco exterior, el Merval amagó a otra rueda decadente, que en su peor momento perforó otro piso y tocó los 3.451 puntos. Pero provino de allí cierta "prueba de vida" de la demanda, como para ir a un máximo de 3.572 unidades y cerrar en 3.572: un 0,27% en alza. El indicador Bolsa -nivel general- fue más apático, quedando casi en blanco, con diferencias más parejas entre las plazas, total de 29 aumentos, por 26 con nuevos descensos. Figura que se repitió entre las líderes y donde títulos de menos peso fueron figuras mayores.
Tenaris, con el 1,10% de aumento y $ 10 millones de volumen fue lo más saliente en las principales. Siguió opaca YPF, baja del 0,6% y apenas $ 4 millones, en un total de negocios que rozó los $ 48 millones. Sobresaliente segmento "cauciones", nada menos que $ 582 millones y consumiendo el 30% del total general del día. Fue poco, pero fue algo. La Bolsa respiró.
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