9 de diciembre 2014 - 00:00

Petroleros reanudan debate bajo tensión

Guillermo Pereyra
Guillermo Pereyra
 Bajo la amenaza de paro y en un contexto de caída del precio internacional del crudo, hoy volverán a reunirse los sindicatos petroleros patagónicos con las empresas productoras en el Ministerio de Trabajo. La audiencia es considerada por los dirigentes como la última instancia antes del agravamiento del conflicto en la zona de los principales yacimientos. Participarán los sindicatos de operarios de Chubut y Santa Cruz, que la semana pasada lanzaron una huelga de actividades, y el de Neuquén, Río Negro y La Pampa, junto con varios gremios de jerárquicos.

El reclamo es uno solo: el Impuesto a las Ganancias, y más luego que el Gobierno eximió del pago de ese gravamen al medio aguinaldo, pero en salarios de hasta 35 mil pesos en bruto, lo que mantuvo a la mayoría de los petroleros de las provincias sureñas todavía sujetos al tributo, por tener ingresos mayores.

Los sindicalistas se reunirán desde las 11 en el Ministerio de Trabajo nacional con la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos. La negociación con las compañías incluye un eventual monto no remunerativo a pagar a los operarios como puente para diferir hasta abril el arranque de las negociaciones paritarias. Los gremios arrancaron con un reclamo de casi 50 mil pesos, y hasta ahora había consenso para pactar más cerca de $ 30 mil, con parte de esa suma aplicada antes de fin de año como bonus.

Pero el debate también contempla, de fondo, la posibilidad de que las empresas productoras de petróleo pudiesen compensar una porción mayor del Impuesto a las Ganancias de la que absorben hasta ahora. Cuando la discusión parecía encaminada en esa línea, días atrás las empresas se abroquelaron en una postura de mayor firmeza con el argumento de que la baja internacional del crudo ponía en riesgo las inversiones acordadas con socios extranjeros.

La semana pasada los jefes de los gremios de operarios de Chubut, Jorge Ávila, y Santa Cruz, Claudio Vidal, suspendieron las negociaciones y decretaron un paro por 24 horas. No los acompañó el senador Guillermo Pereyra, a cargo del gremio en Neuquén, Río Negro y La Pampa. Sus pares alegan que el Gobierno nacional beneficia a Pereyra por tener bajo su representación a los trabajadores de Vaca Muerta.

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