15 de diciembre 2010 - 00:09

Poco serio: continúa paralizada producción de petróleo en el Sur

• Buscan evitar que falte combustible en las fiestas por medida de fuerza que ya lleva 15 dÍas.
• Hoy reunión clave

Los empleados jerárquicos que tomaron la planta de Termap en Chubut provocaron destrozos en las instalaciones que incluyeron derrames de crudo en los tanques.
Los empleados jerárquicos que tomaron la planta de Termap en Chubut provocaron destrozos en las instalaciones que incluyeron derrames de crudo en los tanques.
Trabajadores petroleros jerárquicos y la firma YPF buscan superar -casi sin ceder posiciones- un conflicto empantanado que alcanzó ribetes violentos, con la mediación de los gobiernos nacional y de Chubut y Santa Cruz, ante la creciente amenaza de desabastecimiento de combustibles extendida a todo el país en vísperas de las fiestas de fin de año. Tras ese objetivo, los actores del conflicto cerraban anoche una reunión para hoy en la ciudad chubutense de Comodoro Rivadavia, a la que asistirían representantes de las dos provincias, de los gremios y de los ministerios de Planificación Federal y Trabajo de la Nación, con la expectativa de cerrar definitivamente el conflicto mañana en el marco de otro encuentro en la sede de la cartera laboral en la Capital Federal.

Por la tarde de ayer, el Sindicato de Personal Jerárquico y Profesional del Petróleo y Gas Privado de la Patagonia Austral, que tiene tomada la planta de almacenaje y despacho de crudo chubutense de Termap (en Caleta Córdova, Chubut), se reunió con referentes de los ministerios de Trabajo provinciales y mantuvieron constantes comunicaciones telefónicas con funcionarios de la cartera nacional de la misma área y de Planificación Federal que derivaron, según los gremios, en importantes avances.

En las horas previas, el Ministerio de Trabajo de la Nación propuso a las gobernaciones sureñas dar un marco de contención al problema del sector petrolero frente al temor de un rebote social que agrave aún más la contienda por la toma de tierras concentrada en la Capital Federal y en el conurbano, que ya se extiende a otras provincias.

El gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, coincidió en la urgencia planteada por la cartera nacional de Trabajo de encuadrar la puja gremial con una «mesa del diálogo en donde se debe dirimir la pertenencia sindical, para lo que el Ministerio de Trabajo propone un plazo de 90 días».

El chubutense Mario Das Neves, en cambio, sostiene su postura endurecida «ante la intransigencia de la petrolera»; amenazó con «quitar la concesión para operar en Chubut» y ayer se sumó a la advertencia pública, que intenta presionar a YPF para que resuelva el conflicto dentro de las 72 horas.

Desde la empresa aseguraron ayer que si Das Neves toma medidas en su contra «acatarán» la decisión oficial, pero aclararon que no van a «permitir que se ponga en riesgo la vida» de sus empleados. A través del titular de Comunicación e Imagen, Sergio Resumil, el directorio de YPF advirtió que «ninguna área petrolera, ninguna concesión, vale la vida de un empleado de YPF o de un familiar. Lo que la dirigencia argentina tiene que decidir es si al país lo van a manejar las instituciones democráticas o los violentos».

La protesta estalló el 1 de diciembre y se da de la mano de la pretensión del sindicato de Jerárquicos de que un grupo de cerca de 300 trabajadores de YPF recientemente enrolados en sus filas (antes eran de la Federación de Sindicatos Unidos Petroleros e Hidrocarburíferas -SUPEH-) reciba los beneficios del nuevo convenio colectivo de trabajo.

Cinco días después, la empresa decidió suspender las operaciones en ambos distritos patagónicos ante «hechos de violencia». La postal se agravó el miércoles 8, al extender el sindicato la huelga a todos los yacimientos en Chubut y en el norte de Santa Cruz, y al tomar, además, la planta Termap. Además, luego el gremio decidió no acatar la conciliación obligatoria que dictó el Ministerio de Trabajo nacional el viernes y mantener el paro.

En los quince días que lleva el conflicto, tanto Santa Cruz como Chubut dejaron de percibir regalías. La administración de Das Neves calcula que el monto escaló a 10 millones de pesos, mientras que la gestión santacruceña, aunque no tiene una cifra definitiva, sí señaló que «el impacto en la provincia seguramente se va a sentir en enero».

«No tenemos un número definitivo de la merma que va a haber en concepto de regalías, lo que sí sabemos es que cuando hay falta de producción, la caída también se registra en el convenio multilateral de ingresos brutos, lo que impacta en los números de la coparticipación», detalló el jefe de Gabinete de Santa Cruz, Pablo González.

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