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Polanski: modera Europa críticas contra extradición
Sin embargo, luego de que numerosos políticos manifestaran su inquietud en torno al caso, Francia adoptó una posición más moderada y señaló que Polanski no está «ni por encima ni por debajo de la ley».
«Un procedimiento judicial está en curso sobre un caso serio, la violación de una menor, y los sistemas judiciales de Estados Unidos y Suiza están haciendo su trabajo», dijo el portavoz del Gobierno francés, Luc Chatel, tras una reunión de gabinete.
Personalidades del ambiente político y artístico de Francia defendieron a Polanski tras su arresto. El ministro de Cultura Frederic Mitterrand había dicho que estaba «sorprendido» con la detención, acusando a Estados Unidos de revelar un costado «aterrador» a través de la búsqueda de su extradición.
Pero estos comentarios provocaron reacciones muy negativas cuando autoridades de todo el espectro político acusaron al Gobierno de elitismo y de haber actuado apresuradamente. «Cargos por la violación de una niña de 13 años, eso no es algo insignificante», dijo el legislador del partido UMP Marc Laffineur. Polonia también suavizó el tono de condena al arresto, con el primer ministro Donald Tusk pidiendo moderación.
Polanski recurrió ayer al poderoso abogado de Washington Reid Weingarten para que lo ayude a impedir su extradición a Estados Unidos. El jurista es muy amigo del fiscal Eric Holder. Weingarten intentará detener el proceso de extradición antes de que lo lleve a cabo la justicia suiza. Desde la detención, las autoridades estadounidenses tienen 60 días para pedir formalmente a Suiza la entrega del director a Estados Unidos.
El abogado podría utilizar dos argumentos: por un lado, que el delito por abusos sexuales data de hace más de 30 años y entonces fue condenado a una pena de prisión de menos de un año y, por otro, que Polanski ya cumplió su pena con los 42 días de investigación psiquiátrica.
El cineasta, que lleva cuatro días arrestado en Zurich, tiene pocas opciones de no ser extraditado a Estados Unidos, según informan hoy medios suizos, citando a expertos en justicia. Tampoco le servirá de mucho la ayuda política, pese a los intentos de Francia y Polonia: «En los procesos policiales y jurídicos, una vez que comienzan, no hay sitio para la influencia política», dijo la ministra de Justicia Eveline Widmer-Schlumpf. Juristas suizos señalan en los medios que el gobierno de su país está obligado a detener al director de conformidad con las disposiciones jurídicas internacionales. Por un lado, se conocía el momento exacto de la llegada de Polanski al Festival de Cine de Zurich y había una orden de arresto de Estados Unidos. «Si la policía de un país al que se ordena detener a una persona recibe además informaciones detalladas para la orden de arresto que permiten detener a la persona en cuestión, debe actuar», dijo la ministra. Este principio es uno de los pilares de la cooperación policial internacional. Si no se cumpliera, las personas buscadas por la justicia escaparían sistemáticamente. Una remota posibilidad de que Polanski no fuera extraditado a Estados Unidos se daría si Francia, cuya nacionalidad también posee, lo acusa. No obstante, en los círculos de expertos se considera poco probable. Los abogados de Polanski solicitaron en un principio que, durante el periodo de detención previo a la extradición, Polanski pudiera estar bajo arresto domiciliario en Gstaad. Para ello alegaron su edad, entre otros. Sin embargo, se rechazó por el elevado riesgo de fuga.

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